jueves, 14 de mayo de 2015

Creando nuevos recuerdos

Después de dos semana en Italia, concretamente en Florencia, empecé a arreglar los papeles para quedarme y estudiar aquí. También empecé a buscar una casa, aunque en realidad el que se ocupó de eso fue Marcos.
El día que me mostró la casa me enamoré de ella, pero lo que realmente me sorprendió fue que la casa era de su familia. Intenté por todos los medios que aceptara que se la alquilara pero el no quiso. La única condición que me puso para prestarme la casa el tiempo que estuviera ahí era que nos siguiéramos viendo, cosa que acepté.
No sé qué me pasa con él.
Casi siempre todo lo que me propone lo acepto y por mi forma de ser, antes de aceptar algo suelo pensarlo mucho.
Desde que estaba en Florencia veía como volvía a sonreír de verdad, llevaba días sin pensar en nada malo(eso lo haría después)
Hoy tocaba hacer mudanza; Marcos, Alicia y Roberto me ayudaron a hacerla y pasamos un atarde increíble, con muchas risas. Terminamos ya entrada la noche porque al tener tan pocas cosas quería dejarlos todo colocado.

No teníamos comida, así que decidimos pedir unas pizzas.
Mientras tanto nos fuimos a sentar al jardín.
Roberto y Marcos fueron a por algo de beber, y Alicia y yo nos quedamos charlando.

-¿Te gusta la casa Alejandra?
-Sí, es preciosa. Aunque... no me gusta que tu hermano no me la quiera alquilar.
-Ya, pero a mi hermano le gustas. Y si te dijo la verdad, eres a la primera persona a la que le presta está casa. Hace años que no la usamos, desde que mis padres se fueron al pueblo.
-¿Y por qué a mí?
-No lo sé, no he hablado de ello con él. Pero por lo que veo en sus ojos es que realmente le gustas y no eres una chica cualquiera; eres una chica muy especial para él.
Eso es una cosa que le tienes que preguntar tú. ¿no crees?
-Si, pero no quiero que tu hermano se haga ilusiones conmigo. La verdad es que a mí me gusta, pero no le puedo prometer que lo nuestro funcione.
-Alejandra, las relaciones son una apuesta muy arriesgada, no se sabe nunca si va a salir bien. Pero si no lo intentas siempre te quedará la duda.
-Lo sé
-Entonces déjate llevar por los sentimientos, no es malo.
-Lo sé, pero tengo miedo a que todo salga mal... o que me entre el miedo y salga corriendo.
-Si no lo intentas, siempre te vas a quedar con las dudas.
Además no siempre las cosas salen mal.

Justo cuando iba a contestar llegaron los chicos con una botella de vino 
Me quedé pensando en lo que me había dicho Alicia y llegué a la conclusión de que esa misma noche tendría que hablar con él , por lo menos dejarle las cosas claras para que sepa qué terreno pisa y sobre todo que no quiero hacerle daño porque él se haga una ilusiones, ya que yo no sé si podre estar a la altura y cumplirlas.

Cenamos la pizza entre risas, me lo pasé genial, La hermana y el cuñado de Marcos eran súper divertidos y me caían genial. En un momento tuve que disculparme porque me sonaba el móvil.

-Hola.
¿Como estás pequeña?
-Bien, de mudanza.
-¿Y eso?
-Nada, que Marcos me ha prestado una casa de su familia para que no esté en el hotel.
-Te cuida mucho ese chico ¿no?
-Sí, la verdad.
-¿Alejandra, que pasa con él?
-No lo sé Marta.
¿Pero tu que piensas?
-A mi me gusta, Está pendiente de mí desde el día en que le conocí.
-¿Pero...?
-Pero tengo que  hablar con él.
Ya sabes que soy bastante obstinada y cuando las cosas van bien o no puedo con ellas salgo corriendo y no le quiero hacer daño, no se lo merece.
-Pues sí, pero también sé que eres una chica estupenda.
Disfruta tu estancia en Italia e intenta no darle tantas vueltas a la cabeza.
-Vale, bueno, ¿Y tu que tal estás?
-Bien
-Me alegro guapa. Bueno, te dejo que estaba cenando.
-Vale. Y cuídate por favor.
-Sí.

Me encantaba hablar con Marta.Es una de las cosas que conservo de cuando me vine de España, en solo nueve meses que dura el curso escolar había cogido mucha confianza con ella.

Volví a la mesa y continuamos riéndonos un montón; Alicia y Roberto se tenían que ir ya que todavía tenían que pasar por casa de Amanda por Andrea y mañana los dos trabajaban; Marcos se quedó ayudándome a recoger 

-Oye Marcos, tenemos que hablar.
-¿Y eso?
-¿Por qué te sorprendes?
-No se, será porque tu nunca quieres hablar.
- Esta bien, no voy a discutir por eso.Necesito contarte algo.
-Esta bien, no lo discutiremos.
¿Qué me quieres contar?
-Te quería contar, que no quiero que te hagas ilusiones conmigo.No suelo llevar bien la felicidad y cuando no sé manejarla, tengo tendencia a salir corriendo; al igual que si las cosas salen mal las puedo aguantar un poco más pero termino por salir corriendo.
-Eso ya me lo dijistes el otro día en la playa.
-Sí,pero quiero que lo tengas claro, no quiero hacerte daño.
-Alejandra,me gustas y no solo por lo misteriosa que eres.
-Mira que eres pesado con eso de que soy misteriosa.
-¿Y tú? ¿Aprenderás a dejarme terminar antes de discutir?
-Perdón.
-Te decía que además de misteriosa, por fuera pareces una chica fuerte, aparentemente segura; pero por dentro eres una chica muy insegura, dulce, tierna que necesita que alguien la proteja , que tiene miedo.
Pero... ¿A qué le tienes miedo?
-Eso es una pregunta a la que a día de hoy no te puedo contestar,pero en el resto has acertado. NO quiero que te arriesgue y salgas lastimado.
-Ese riesgo estoy dispuesto a correrlo y es una decisión tomada.
-¿No te puedo hacer cambiar de opinión?
-No.

La casa tenía una piscina preciosa y todavía nos quedaba media botella de vino, así que le invité a que se quedara y terminarnos la botella mientras nos bañábamos en la piscina. No quería estar sola, no sé si serían las copas de vino o que de verdad me estaba dejando llevar por lo que siento, así que cuando los dos estábamos en el agua sin que el se lo esperará lo besé.


Después de ese beso él me abrazó y me sentía genial en sus brazos, pero no paraba de hacerme la misma pregunta ¿estaría cometiendo un error, al dejarme llevar por mis sentimientos en vez de por la razón?
él se dio cuenta de que estaba muy pensativa y que me estaba agobiando y para mi sorpresa en vez de preguntarme que estaba pensando me cogió en brazos y entramos en la casa, el no dejaba de besarme mientras subíamos las escaleras, me estaba dejando llevar por mis sentimiento y estoy segura que lo podría haber parado, pero me sentía tan bien en su brazos que continué; fue una noches maravillosa; tanto que me llevó hasta las estrellas, era mi primera vez y me sentía bien. No sé en que momento me dormí solo que al día siguiente estaba sola en la cama, así que me levanté y me asome al balcón dejando detrás de mí una cama revuelta que empezaba a crear recuerdos 
él me había dejado una nota que decía que se había ido a trabajar y me llamaría; nada más leer eso me dio un ataque de ansiedad, porque empecé a recordar y me dí cuenta que tenia un montón de preguntas rondándome por la cabeza y como me dijo una amiga" todas las preguntas tiene sus respuesta por más que nos empeñemos en esquivarlas" y estoy segura que en algún momento tendría que hacer frente a las preguntas de Marcos pero antes tendría que contestarme a mi misma o hablar con alguien ,pero ahora mismo estoy demasiado asustada y no se que hacer lo único que se me ocurre es salir corriendo ir a refugiarme y buscar el consejo de alguien, pero para ello tengo que tener claro que si lo hago tengo que buscar una excusa para Marcos para que no se sienta culpable, y saber que cuando llegue no encontraré las respuesta que quiera oír si no la respuesta que son y las que se pero me da miedo asumir.

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