Mi hermana Celia y yo vivíamos con mucha ilusión la víspera de reyes, con mis padres, preparábamos los cuencos con agua para los camellos, los vasos de leche y un poco de turrón o galletas para que comieran sus Majestades, a decir verdad si fuera por nosotras,siempre hubiéramos dejado solo dos platos, ya que teníamos nuestro reyes preferidos, pero nunca supimos el porque de esa preferencia, a Celia le gustaba el rey Melchor y a mí Baltasar, siempre en la cabalgata de reyes, concretamente en la del pueblo, intentábamos sentarnos con ello, tanto es así que contábamos los niños que teníamos delante para ver que rey nos tocaba y si podíamos esperar para sentarnos con el que queríamos dejábamos pasar a otro niño. La verdad es que la inocencia de un niño es el mejor regalo.
La mañana de Reyes,nos levantábamos temprano para abrir los regalos con nuestro padres, y poder ver la película que echaba la primera antes del sorteo de la lotería del niño. Pero lo mejor del día llegaba después de comer cuando se repartía el Roscón, siempre tenía mucha suerte porque me tocaba la sorpresa, llegue a tener una gran colección de reyes, osos en miniatura y de porcelana. Al final con el paso de los años lo que te queda son los recuerdos, y la nostalgia con la que vivías esos días,pero cuando tienes niños pequeños, como en mi caso mi sobrina Andrea, esa ilusión e impaciencia con la que lo viven los niños te vuelve a invadir. Es verdad que tanto mi hermana como a mí nos sigue gustando esta fecha, pero no ya no tenemos esa impaciencia por su llegada, todo se vive con más tranquilidad, pero lo más fascinante de esta tradición es que tanto a grande como a pequeños, con impaciencia o tranquilidad seguimos compartiendo la ilusión por la magia y nos gusta a todos.
Estaba con Alicia viendo una película, cuando sentimos golpes en la buhardilla, mientras Alicia subía a ver que había pasado, llegó Andrea corriendo al cuarto.
-Tía, tía ¿cuánto falta para que venga los reyes?
-Poco pequeña
-Pero cuanto es poco
-sta noche
justo cuando estaba por realizar otra pregunta, Marcos la llamó y ella volvió a salir corriendo, no sé que estarían haciendo, por lo que llegue a escuchar Roberto estaba con ellos; cuando volvió Alicia, me contó que estaban preparando cosas para dormir esta noche los tres juntos en la buhardilla
-Van a dormir en la buhardilla ¿por qué?
- Es que quieren ver cual de los tres llega mañana antes a abrir los regalos de los reyes
-¿de verdad?
-Si
Después de escuchar lo que me contó mi cuñada, no se cual de los tres tiene más ilusión; antes de irse a dormir prepararon la comida para los reyes, este vuelta le tocaba poner los regalos a Alicia,ya que estábamos en mi casa, porque mis suegros se habían ido de vacaciones, como regalo de aniversario, este años hacían veinticinco años de casados.
La verdad que me esta justando mis vacaciones y se me estaban haciendo cortas, solo me quedaban tres días de vacaciones, pero también tenía ganas de ver a mis amigas, además ya me quedaba menos para ver a Lucas.
Como le dije a Alicia antes de quedarme dormida, todo el mundo debería rescatar el niño que tiene dentro para vivir con ilusión y poder compartir con los pequeños de la casa , el día de reyes.

