jueves, 19 de febrero de 2015

Capitulo dos

Me desperté asustada, no sabía que hora era
Cuando logré calmarme y hacer memoria, me dí cuenta de que eran las 6 de la mañana. Intenté conciliar el sueño pero, por más vueltas que diera no lo conseguí, así que decidí salir a correr, a ver si así dejaba de pensar en mis problemas. Aunque me dolía mucho la cabeza, pues la música a tope. Justo en ese momento estaba sonando la canción de Vanesa Martín ´Tiempo de espera´.

Hubo una época, antes de decidir venirme, en la que me identificaba con una parte de la canción, que a día de hoy sigue siendo verdad. No dice otra cosa que ´Entenderme no es tarea fácil´.Cuando me paré a escuchar bien la canción fue en el carnaval de este año. Estaba estresada por los exámenes y tenía la sensación de sentirme estúpida y por más que lo hablaba con mis amigas no se iba; incluso se agravó después de una conversación inesperada. Pero dejemos este tema para más adelante.
Lo que menos se me pasó por la cabeza era que me iba a encontrar en la playa a mi futuro marido.

Yo estaba corriendo mientras le daba mil vueltas a la decisión que había tomada cuando, de repente, choqué con alguien. Era el hombre más guapo que había visto: alto,moreno,de ojos oscuros...Me impresionó bastante, aunque la verdad es que no empezamos con buen pie, ya que pagué con él mi cabreo; pero él a pesar de todo fue muy caballeroso.

-¡Joder! ¿Por qué no miras por dónde vas, gilipollas?

-Perdone señorita, no la había visto:¿Se encuentra bien?

-Sí, perfectamente, gracias. Y... lo siento por el tono, no ha sido culpa tuya. Era yo la que venía distraída.

-¿Por qué mejor no lo dejamos en un empate?

-¿Cómo?

- Muy fácil, como ha sido culpa de los dos, podemos hacer un trato: tú me dices tu nombre y yo te invito a cenar.

-Gracias por la invitación, pero no salgo con desconocidos. Además no se si me quedaré mucho tiempo por aquí.

- Vale, arreglemos el problema: yo soy Marcos, ¿y tú?

-Yo soy Alejandra, encantada.

-Entonces nos vemos esta noche Alejandra.

-Está bien, acepto tu invitación ya que no conozco a nadie en Italia. Si quieres quedamos a las 8 de la tarde en la catedral.

-Perfecto.

Nunca había quedado con nadie que no conociera, pero es verdad que Marcos había conseguido que se me pasara el cabreo. Ahora ya a un ritmo mas normal regresé al hotel. Aproveché la mañana para deshacer la maleta y buscar una casa para vivir porque de momento mi estancia iba a ser larga. Además, no solo tenia que buscar casa, si no también arreglar los papeles para poder estudiar el bachillerato y solicitar una beca y sobre todo aprender a hablar italiano.

Mientras desayunaba mandé un whatsapp a Sofía y Lucía y un correo a Marta, informándolas de que había llegado y dándoles la dirección del hotel con el número de teléfono a las tres, por si necesitaban algo más.

miércoles, 11 de febrero de 2015

capítulo uno

La idea de irme de España se me había pasado por la cabeza desde bien muy pequeña, pero nunca pensé en llevarla a cabo. 

Tenía los 19 años recién cumplidos cuando por primera vez me planteé la idea de irme de España. No era por la situación económica que atravesaba el país, era más bien por la sensación de que todo lo que me rodeaba me asfixiaba y necesitaba salir corriendo, pero no sabía como. Era un poco injusto para mi familia así que deje la idea en eso, en solo una idea, que no se llevaría acabo por bastante tiempo.

Estábamos por terminar el segundo trimestre cuando empezamos a preparar el examen oral de inglés y las preguntas que me tocaban responder eran sobre mis últimas vacaciones. Como podía ser inventado dije que las había pasado en Italia. Siendo sincera hace muchos años que no me voy de vacaciones, así que me planteé que sería un buen destino. Para pasar unos meses y desconectar del mundo, sobre todo de mi familia. Seguia siendo injusto, sí, pero era hora de que me ocupara de mi vida y llegando a una conclusión: si no me alejaba, nunca viviría mi vida porque, sin darme cuenta, me había convertido en el pilar de mi familia y eso era una responsabilidad que a día de hoy me seguía quedando grande.

Al finalizar el curso preparé mi maleta, me despedí de todos y dije que me iba de vacaciones. Nadie sabía, excepto tres personas, que no volvería por mucho tiempo.

Por fin podía conducir así que, poco a poco me fui alejando de mi casa .El viaje era muy cansado, pero eran 20 horas en las que podría pensar y decidir que hacer con mi vida. Cuando llegué a Italia ya era de noche. Busqué un hotel para quedarme, estaba muerta y necesitaba dormir urgentemente... Además me  sentía culpable, me dolía horrores la cabeza y estaba apunto de darme por vencida y volver a casa. 
 
Entonces recordé aquello de 'Quién no arriesga, no gana' y ahora era el momento de arriesgarlo todo, y con un poco de suerte todo me saldría bien.

martes, 10 de febrero de 2015

Prólogo


                                  

Esto que voy a contar es mi historia. Me llamo Alejandra Martín, tengo 30 años y vivo en Italia. Soy abogada y estoy muy enamorada del mejor arquitecto del mundo, pero no todo es como lo pintan. Mi vida actual es genial, aunque hace 11 años, cuando llegue aquí, dejaba mucho que desear.

Creo que ha llegado el momento de contarle la verdad a mi futuro marido, antes de casarme con él; porque las apariencias engañan y aunque algunas cosas duelan, es mejor que se entere ahora y no cuando estemos casados. 

Ahora es el momento de arreglar las cuentas pendientes de mi pasado... 

¿Queréis acompañarme en este viaje?