martes, 24 de marzo de 2015

Familia por sorpresa.

Me despertaron los saltos de una niña pequeña que no paraba de gritar mi nombre. Pensé que estaba soñando pero no, era de verdad y era una niña preciosa

Tenía una energía increíble, lo primero que se me ocurrió preguntar fue" ¿qué hora es?"

- La una.
- ¡Que tarde, por dios! Y tu guapa ¿cómo te llamas?
-Andrea.
-Encantada de conocerte, ¿Me puedes decir dónde estoy?
-Estamos en casa de mis abuelos.
-¿Está Marcos por aquí?
-Si, está abajo en el jardín con los abuelos y mis padres.
-Vale ¿ Te parece que bajemos? necesito hablar con él.

Cogí a la niña en brazos y me dirigí al Jardín. Marcos estaba allí como me había dicho la nena. Todos reunidos. Él estaba con dos hombres más al lado de una parrilla y las mujeres estaban sentadas tomando un refresco. La niña me llevo corriendo hasta donde estaban ellas. Nada más verme me saludaron; dupusé que la primera que habló era la abuela de Andrea.

-Hola, yo soy Amanda encantada.
-Igualmente, yo soy Alejandra. ¿Me podría decir dónde esta Marcos?
-Si pero, ¿te encuentras bien?
-Si, no se preocupe señora, solo me duele la cabeza y estoy un poco desubicada. ¿Dónde estoy?
- Tranquila, esta es la casa familiar de los Russo.
-¡Ah! Es preciosa, ¿y usted como se llama?
-Ay discúlpame. Yo me llamo Alicia, soy la hermana de Marcos.
-Encantado, ahora si me disculpa voy a ver a Marcos.

Fui caminando despacio ya que me encontraba mareada y un poco cabreada; no me gustan las sorpresa y creo que antes de que Marcos me trajera a su casa debería haberme consultado.

-Buenos día caballeros.
-Buenos días preciosa- dijieron todos.
-¿Te encuentras bien Alejandra?
-No Marcos, ¿Podemos hablar a solas?
-Sí, por supuesto.
-Papá, cuñado ¿os ocupaís de terminar la comida mientras hablo con ella en el despacho?
-Si hijo, no te preocupes.

Cuando llegamos al despacho, él me quiso dar un abrazo para que me tranquilizara pero se lo rechacé, estaba demasiado cabreada. No me gusta que decidan por mí y menos una persona que conozco desde hace solo un día.

-¿Qué te pasa Alejandra?
-¿Tú no podías haberme consultado si quería venir a casa de tu familia?
-Sí, lo habría hecho pero estabas dormida y yo también estaba cansado. No entiendo por qué te enfadas.
-Podrías haberme despertado y si estabas cansado yo hubiera conducido hasta la ciudad y cada uno hubiera dormido en su casa.
-Tú no tienes casa aquí.
-Cierto, pero me quedo en un hotel, ¿Y qué crees?
-Dime
-No me gusta que decidan por mí, me molesta un montón.
-¿Sabes lo que yo veo, Señorita Martín?
-No. ¿Qué ve Señorito Russo?
-Veo que eres una niña con un carácter de mil demonios, que eres muy misteriosa y.. *interrumpió*
-Vale, ya se que te parezco misteriosa, anoche me lo dejastes bien claro.
-No interrumpas... También veo que eres tímida.
-Mira, déjalo. No quiero seguir escuchándote, solo quiero saber dónde esta mi bolso para poder irme.
-No, les dije a mis padres que nos quedaríamos a comer.
-¿Qué manía te ha entrado por decidir por mí?
-Lo siento. ¿Hacemos un trato?
-¿Qué propones?
-Nos quedamos a comer y si lo pasas mal, en cuanto lleguemos a la ciudad no me vuelves a ver.
-Trato hecho.
-¿Ahora me puedes decir dónde arreglarme?
-Si, por supuesto

Él le pidió a su hermana que me prestara algo de ropa para no estar de vestido todo el día y como hacía calor, ella me acompaño; me prestó un bikini que me encantó.

Su hermana Alicia era muy amable conmigo, pero no paraba de mirame. Intuía que quería preguntarme algo pero no se atrevía, así que fui yo la que rompí el hielo.

-¿Me quieres preguntar algo Alicia?
-Sí... Pero por favor, no pienses que soy una entrometida.
-Tranquila, pregunta lo que quieras.
-¿Que relación tienes con mi hermano?
- La verdad ... ninguna.
-¿Cómo?
-Muy fácil: Nuestra cita de ayer fue una cita de disculpas porque el chocó conmigo y yo pagué mi enfado con él, pero realmente hace un día que nos conocemos.
-Ah, pensaba que había algo más. Eres la primera desconocida que trae a casa.
-¿Si?
-Si, mi hermano no suele traer novias, ni amigas ni ... nada.
-Bueno, aunque lo conozco de un día tu hermano es muy divertido y nuestra relación de momento se basa en discutir y pedirnos disculpas. Y bueno, pasarlos bien con las citas de disculpas.
-¿Vas a seguir conociendo a mi hermano?
-No lo sé, todo depende de como me lo pase aquí.
-¿ Y eso?
-Cosas de tu hermano y mías...
Pero si no te vuelvo a ver, ha sido un placer . Y por cierto, tienes una niña preciosa.

Antes de bajar ella me prestó un vestido precioso y me puso una condición (Alejandra, quiero que solo me devuelvas este vestido en manos de mi hermano, si nunca más te vuelvo a ver, pero si es al contrario, te lo regalo.)
Ella me dejó tranquila para que me cambiara. No podía parar de pensar que sin conocerme de nada y sabiendo que soy misteriosa me ha traído a la casa familiar. Eso habla muy bien de él.

sábado, 14 de marzo de 2015

Capítulo 4

Cuando terminamos de cenar Marcos me invitó a dar una vuelta; a lo que accedí encantada ya que el restaurante me empezaba a agobiar. Necesitaba dejar de pensar, dar una vuelta fue una gran idea.

Me sorprendió mucho como él en pocas horas se había dado cuenta de que escondía varios secretos y de que eso me hacía ser misteriosa. Cuando quise darme cuenta le tenía parado en frente de mí, así que le pregunté:


-¿Pasa algo, Marcos?.

-Es que estás tristes y pensativa...
-Lo siento... No estoy triste, pero sí pensativa.
-¿Te puedo pedir un favor?
-Sí, claro.
-¿Podrías volver a cantar?
-¿Por qué?
-Cuando veníamos en el coche venías cantado La canción  "Blank space" de Taylor Swift y me gustó. 0¿La podrías volver a cantar'?
-Si *sonreí* pero la canción la decido yo. Antes dime, ¿por qué?
- Es muy fácil. Cuando te recogí, tu sonrisa era estática. Nada más subirnos al coche y sonar la canción empezaste a cantar muy bajito y después te animaste, con lo que tu sonrisa se iluminó. Pero al llegar al restaurante tu sonrisa era estática otra vez y ahora directamente ya no sonríes. Me gustaría poder disfrutar una vez más de la sonrisa del coche, por favor.
-Está bien.

Decidí cantar la canción  "who says" de Selena gomez porque  me encantaba esa canción. Cada vez que podía la escuchaba; me gustaba tanto que hasta en el móvil la llevaba.

Cuando termine de cantar, él me pidió que cantara una en español, a lo que por supuesto accedí. Además tenía muy claro qué canción le iba a cantar. Él me había dicho que era misteriosa, con esa canción aunque ahora no lo entienda, le estaré explicando que hago en Italia y porque lo soy. La canción era concretamente la de "Desaparecer" de Malú. Esa canción para mí era muy especial, ya que con ella gané un concurso para poder ver a Malú en un Hangouts que hizo desde México. Era la primera vez que subía un vídeo mío cantado a Internet y me costó mucho decidirme, pero desde entonces esa canción es especial para mí.


Después seguimos caminando y llegamos a una playa iluminada por la luna que  se veía preciosa. Por fin había entendido por qué no quería decirme el lugar de ese sitio y por qué era su lugar favorito. Para mí era la primera vez que iba y me había enamorado.



Eran más de las doce de la noche y estábamos sentados contemplando el horizonte, disfrutando del silencio de la noche cuando sonó mi móvil. Para mi sorpresa era Sofía:

-Hola amiga.
-¿Dónde estas?
-En la playa.
-¿Y por so no contestas los whatsapp´s?
-No estaba con el móvil...¿Ha pasado algo?
- No,  pero acabo de salir de trabajar y quería saber como te había ido.
-¿Qué hora es?
-Las dos de la mañana.
-Dame un segundo. *Me aparté el móvil para preguntarle a Marcos*
-Ey Marcos ¿qué hora es?
-Las 4 de la madrugada guapa.
-¿Y hasta cuando nos vamos a quedar aquí?
-Hasta que tú quieras.
-¿No tienes prisa? 
-No la verdad. Pero si quieres nos vamos
-No por favor, aquí se está bien.
-¿Entonces te apetece que nos quedemos un rato más?
-Si, por favor.
  -*Volviendo a la conversación con sofía*-
-Perdón amiga; es que cuando me has dicho la hora me ha asustado.
-No pasa nada pero, ¿quién es Marcos?
- ¿Te parece que te llame mañana de tarde o te escriba un whatsapp dentro de un rato y te cuento?
-Está bien. Esperaré tu whatsapp. Solo quería saber si estabas bien.
-Si estoy bien. Te quiero, besos para Rubén y no trabajes mucho.
-Eso es complicado. Yo se los doy de tu parte, cuídate, te quiero tontita.

Cuando terminé de hablar con Sofía, me volví a tumbar en el pecho de Marcos y seguí contemplado el horizonte, pero antes de guardar el móvil le pedí su numero para poder enviarle el vídeo donde salgo cantando la canción de "desaparecer".



Después puse música y de fondo sonaba 'Nana' de Merche.


No se en qué  momento me quedé dormida, solo sé que había pasado una noche increíble y que la llamada de Sofía me había hecho sonreír éramos muy buenas amigas.

lunes, 2 de marzo de 2015

capítulo 3

Me empecé a preparar para la cena con Marcos. La verdad es que era la primera vez que salía con un chico que no conocía de nada y además a cenar, así que no sabía que ponerme -ya que no me había dicho a que restaurante me iba a llevar'. Por suerte, mirando el armario encontré el vestido negro corto, mi preferido.
Lo  había comprado para una ocasión especial, el cumpleaños de Sofía; porque nos había invitado a cenar a Marta y a mí, además de sus amigas y Rubén, no sabía que ponerme. La razón por la que lo compré fue porque había adelgazado bastante ya que desde semana santa había empezado hacer mucho ejercicio y por mis dolores de cabeza comía poco. Con la tontería adelgacé más de 10 kilos en muy poco tiempo, por primera vez estaba conforme con mi cuerpo y no me daba igual que todo el mundo me dijiera que estaba más delgada, ya que con ese tema empezaron desde las vacaciones de navidad. 

Volviendo al tema que nos ocupa.

Cogí unos zapatos preciosos que, en mi opinión son los que mejor van con este vestido.

¡Ya tenía lo que me iba a poner! Solo me faltaba saber qué hacer con mi pelo, la verdad siempre lo llevo suelto pero, no se porque, me apetecía causarle una mejor impresión a Marcos; mientras me duchaba decidí que me iba a dejar el pelo suelto y recogido con unas orquillas para que me cayera por el hombro dejando al descubierto el vestido.


Me estaba terminado de maquillar cuando sonó el teléfono de la habitación. Me pegó un susto de muerte, porque no  esperaba ninguna llamada. La deje pasar pero seguían insistiendo, así que no me quedó más remedio que contestar.

-¿Diga?
-Señorita Martín siento la molestias.
-No importa, ¿qué pasa?
-Tiene una llamada de España
-¿Sabe quien es, Rodrigo?
-Sí, me ha dicho que se llama Marta, ¿quiere que le pase la llamada?
-Sí, por favor
-De acuerdo, cuelgue. Cuando vuelva a sonar el teléfono será su llamada.
-Perfecto, muchas gracias.

Me estaba poniendo muy nerviosa no paraba de caminar de un lado a otro y el teléfono no sonaba. Cuando al fin sonó creo que no le dí ni tiempo a que sonara más de una vez.

-Hola Marta
-Hola pequeña
-¿Como estás?
-Bien pero... la que tiene que preguntar soy yo
-Está bien
-Dime ¿como te encuentras Alejandra?
-Estoy bien, solo llevo un día aquí.
-Sabes que si quieres estás a tiempo de volver ¿no?
-No, no. De momento me quedo. Además, no me va tan mal para llevar tan solo un día.
- ¿Por qué?
-Esta mañana mientras corría me choqué con un chico y he quedado a cenar con él hoy.
-Si que estas aprovechandó el tiempo. *reía*
-Es una cena de disculpa porque él fue el que me llevo por delante y yo pagué mi enfado con él.
-¿De buena mañana y ya estabas cabreada?
-Si, si te soy sincera no dormí muy bien. Me desperté a las seis y llevaba muchas horas corriendo, porque cuando choqué con él ya eran casi las diez de la mañana
-¿Has comido algo?
-Si cuando llegué al hotel me compré un bollo 
- ¿Y no has comido nada más en todo el día?
-Sí Marta, a la hora de comer tomé unos spaguettis a la boloñesa. No te preocupes ¿vale?
-Está bien, no te enfades. Es que sabes que no me gusta que corras tanto y comas tan poco.
-Lo sé, pero de verdad estoy bien, ¿Te parece bien que hablemos mañana? Es que me tengo que terminar de arreglar ya, porque quedé con Marcos a las ocho.
-Claro. Diviértete, cena en condiciones y sobre todo disfruta de la compañía de ese chico. Y... olvidate de los problemas ¿Sí? Otro día hablamos, te quiero Alejandra.
- Y yo Marta.

Faltaban 5 minutos para las 20:00. Estaba impaciente por ver a Marcos y necesitaba que llegará pronto, al menos antes de que cambiara de idea y saliera corriendo.
Estaba por mirar una cosa en el móvil cuando él apreció. Iba guapísimo con ese traje negro y sin corbata
Iba muy elegante y con un toque de informalidad que le sentaba genial.


-Hola Alejandra ¿cómo estas?
-Hola *sonreí* Bien y ¿tú?
-Bien, gracias *me devolvió la sonrisa* ¿nos vamos?
-Claro pero...  ¿A dónde vamos?
-¡Sorpresa! ¿Te gustan las sorpresas?
-A veces depende del día...
-Interesante...
-Si tú lo dices...

Nos subimos en su coche. Era un Audi. Nunca he sido una experta en coches, eso se le da genial a mi hermana Cecilia, pero es mi marca favorita.

Nos  subimos en el coches y con nosotros se subió el silencio, que no era incómodo Solo se escuchaba de fondo la canción de Taylor Swift "Blank Space". Sin darme cuenta la empecé a cantar, me la sabía de memoria de tanto escucharla.



No me di cuenta de cuando llegamos, pero el restaurante era precioso, pequeño y acogedor.
Poco a poco iba descubriendo que Marcos era muy caballeroso y eso me gustaba. Lo que no me llegaba a imaginar era que me iba a enamorar de él como lo hice.

La cena estuvo increíble pero me dejó sorprendida lo que me dijo:

- Alejandra... ¿Te puedo hacer una pregunta?
- Sí, claro
-¿ Te esta gustando la cena?
-Si , ¿por qué?
-No sé... Es que me da la impresión de que estás sonriendo, pero que en realidad no estás aquí
-Lo siento... Pero si me está encantado la cena y tu compañía. El problema es que suelo dejarme llevar mucho por mis pensamientos y da la sensación de que no estoy en lo que tengo que estar. Pero tranquilo, porque me lo estoy pasando muy bien.
-¿sabes una cosa?
-No *reí* Dime.
- Eres una chica muy misteriosa.
-¿ Por qué piensa eso?
- Por una sencilla razón *explicó* Tienes unos ojos preciosos pero están tristes. Intentas sonreír pero aunque tu sonrisa es bonita es demasiado fría.
-Gracias por los cumplidos. Supongo que quieres saber por qué soy tan misteriosa, ¿no?
-Si. Me encantaría saber en qué piensas porque por mas que te miro no logro descubrirlo.
- Está bien. Solo te voy a decir que si, soy muy misteriosa y has acertado en tus apreciaciones, pero vas a tener que esperar para saber el porqué.
-¿Y eso?
-No tengo ganas de hablar y ... la verdad, nunca sabrás a ciencia cierta lo que pienso, ya que no yo misma lo sé.
-Lo que yo te diga, Alejandra.
Eres una mujer muy misteriosa. *reímos*
-Venga, brindemos por ello.
-Es una gran idea. *sonreímos*