No podía creer lo que Alejandra me había dicho, pensaba que los dos siempre habíamos sidos sinceros, pero la verdad, viendo como ha sido nuestra relación últimamente, hasta yo dudo que nos hayamos dicho la verdad en todo momento, pero hay algo en lo que no estoy de acuerdo con ella, pensaba que ya nos habíamos hecho daño todo este tiempo, pero parece ser que no, que según ella , si lo hemos hecho, ha sido sin querer, la verdad no se que pensar.
Últimamente, nuestras conversaciones terminaban en discusiones, cada vez el tono de las discusiones iban a más y nos echábamos en cara todo lo que se nos pasaba por la cabeza, ahora después de escuchar su reflexión, creo que nunca en este tiempo, en especial, estos últimos meses, nos hemos parado a mirar cual era el problema,¿por qué tiene que haber un problema?, no se,la verdad, tan siquiera se como hemos llegado a este punto, lo único que se, es que tan siquiera podemos mirarnos a la cara para hablar tranquilamente.
Su confesión me dolió mucho más que todas nuestras discusiones, me había acostumbrado a su frialdad, a que entre nosotros reinara el silencio, a mirarnos solo a los ojos cuando discutíamos,para medir el enfado de cada uno, al igual que ver cuanto daño nos hacíamos con nuestras palabras.
Fui un poco iluso al pensar que cuando volviera de Nueva york, todo estaría arreglado, no voy a negar que cuando la vi en el aeropuerto me llene de esperanza, pero se cayeron todas, como un castillo de naipes cuando entra una ráfaga de viento por la venta, cuando le pregunte ¿en que piensas?, la verdad, parezco tonto, cada vez que ella se queda pensativa ,yo hago la misma pregunta estúpida, y normalmente su respuesta me deja sin armas con las que defenderme y en este caso,no fue la excepción ,así que cuando volví a la tierra, después de haberme perdido en mis pensamientos, tenía sus ojos clavados en los míos, puede ver que estaban triste. Ella esperaba mi respuesta, pero lo único que se me ocurría era darle la razón y pedir un break para pensar. Si vamos a enfrentar nuestros problemas, creo que lo mejor sera que cada uno piense bien lo que va a decir, antes de que esto se convierta en una batalla campal y después nos arrepintamos , ya que si eso ocurre, somos demasiados orgullosos, como para pedirnos perdón.
Marcos se fue a dar una ducha, así que yo aproveche para recoger el salón y abrir una botella de vino, ya que parece que vamos hablar de nuestro problemas, prefiero hacerlo con una copa de vino, a ver si en el alcohol encuentro el valor para enfrentar esta conversación, que por lo que veo va a ser larga, pero lo que más me preocupa es que no se cual va a ser el resultado, ¿y sí sale mal?, y si en vez de arreglar las cosas, solo empeoran, ¿qué vamos hacer?, no lo sé, lo único que tengo claro es que Lucas no va a ser testigo de esta conversación, es verdad que es un bebé, pero tampoco quiero que se asuste si la situación se nos va de las manos, a fin de cuentas en lo único que los dos coincidimos últimamente es que lo más importante es que el bebé este bien, el resto si no lo arreglamos nosotros, lo arreglará el tiempo, a fin de cuentas hay un dicho que dice "el tiempo pone a cada uno en su lugar y cura todas las heridas".
Escribí un mensaje a mi cuñada: "Hola Ali, ¿podrías quedarte unos días con Lucas?". No tarde mucho en obtener su respuesta, como era de esperar dijo que sí y en media hora, ella estaba tocando el timbre.
Cuando recibí el mensaje de Alejandra, me puse muy contenta, ya que sabía que hoy regresaba mi hermano, así que suponía que querían unos días de soledad, se que las cosas entre ellos no van muy bien, no hay que ser Aristóteles para darse cuenta de que las cosas entre ellos no están bien y que los dos son demasiado orgullosos para reconocerlo, en fin que se le va hacer, espero que las cosas entre ellos se arreglen y para ello necesitan hablar dejando el orgullo a un lado.
En media hora me presente en su casa para ir a recoger a mi sobrino, Andrea se iba a poner como loca cuando lo viera. Cuando Alex me abrió la puerta, me sorprendió su cara, estaba muy seria, creo que nunca la había visto así, no miento, si la había visto seria, pero nunca la había visto tan triste, se que ella ama a mi hermano ,pero tan bien se que es muy orgullosa y la entiendo, yo con veinte años también lo era.
Cuando abrí la puerta, puede ver la sonrisa de Alicia, me moría por corresponderla, pero estaba demasiado cansada como para sonreír, cuando de lo único que tengo ganas es de llorar y ni eso, la verdad no se que quiero hacer, tengo ganas de gritar, llorar, reír como una loca, así que opte por mostrarme tal como estaba, eso si intente bajar el grado de frialdad que había acumulado, en los últimos tiempos, a fin de cuenta ella no tiene la culpa de mis problemas con su hermano, la verdad no se de quién es la culpa de lo que nos pasa a Marcos y a mí.
Si esa pregunta se la hiciera a mi psicólogo me diría que la culpa es de ambos, pero pienso que para aceptar la culpa de nuestro actos, primero tendremos saber en que nos hemos equivocado y yo la verdad no lo se, lo que se, es que un día las cosas estaban mal y poco a poco hemos llegado a este punto que parece que no tiene retorno,nos hemos metido en un bucle al cual no le vemos fin y lo único que tengo claro es que nos estamos haciendo demasiado daño.
Mientras le servía un vaso de Coca-Cola, Alicia me preguntó algo un poco obvio ,pero sabía que ella no iba a aceptar la respuesta que suelo dar a todo el mundo, así que opte por guardar silencio, pero ella volvió a preguntarme, "¿estás bien? Alejandra"
-No sé
-Cielo, eso no es una respuesta, más bien es una evasiva
-Lo sé ,pero de verdad Alicia, no se que decirte
-¿Podrías empezar por como te sientes?
-Es complicado, tengo sentimientos encontrados
-Ok, ¿Sabes como manejarlo?
-No, pero creo que ahora es lo que menos me preocupa
-Escúchame bien Alejandra, pase lo que pase con mi hermano, necesito que estés bien, por ti,por Lucas, él necesita que estés bien.
-Lo sé, Alicia, no te preocupes voy a estar bien, he enfrentado situaciones peores, no te preocupes.
Justo cuando Ali esta por rebatir mi "no te preocupes", apareció, Marcos, ellos se saludaron y el ambiente se tenso un poco, para salir del paso, le conté a Marcos que Lucas se iba a quedar unos días con su hermana, para que nosotros pudiéramos hablar tranquilamente, sin tener que estar pendiente del tono, él solo asintió con la cabeza, no fue capaz de decir nada, solo se dio la vuelta cogió a Lucas en brazos y le dio un beso, después le dio las gracias a su hermana y se dirigió al jardín, él no era capaz de hablarme, tan siquiera era capaz de mirarme a la cara, tan pronto como él desapareció por la puerta del jardín, note como se me caí una lágrima, intente ocultársela a Ali,pero ella se dio cuenta y me abrazó , diciéndome al oído,"tranquila, todo va a estar bien entre vosotros, él te ama".
Luego de irse mi cuñada, me arme de valor y fui a buscar a Marcos, lo encontré tumbado en la hamaca, parecía que esta durmiendo, asi que suspiré, fue un suspiro de relajación como cuando el que suelta cuando te sientes aliviado, estaba a punto de irme cuando él hablo.
-¿Podías haberme consultado lo de Lucas antes de llamar a mi hermana?
-Tu lo has dicho, podría,pero no lo he hecho,¿tiene algo que objetar a mi decisión?
-*suspira*no, Alejandra creo que esta no es la mejor forma de empezar una conversación, más que eso,parece una discusión, pensaba que íbamos a hablar. no a discutir.
-Llevas razón, esto parece una discusión, y la verdad no tengo ganas de discutir contigo, estoy cansada.
Soy tonto, no debería haberle reclamado lo de Lucas, a fin de cuentas, me parece una buena idea y una decisión que se me debía haber ocurrido a mí ,que soy el mayor, ella solo tiene veinte años, yo tengo treinta, se supone que soy más maduro que ella, y una vez más me ha demostrado que para la edad que tiene , es muy madura, demasiado adulta, para mi parecer, yo con su edad, no era tan maduro, tan siquiera sabía que iba hacer con mi vida, solo me preocupaba mi carrera, y salir de fiesta con mis amigos,cada vez que podía sacaba a pasear mi orgullo, no sé, seguía siendo un poco rebelde, esa rebeldía que se le permite a los chicos universitarios, por que si con veinte años se supone que eres adulto pero la verdad, ¿quién con veinte años es adulto 100%?
Se que estaba siendo sincera, que no tenía ganas de discutir, que estaba cansada, además se notaba que estaba cansada, que la situación la superaba, aunque no lo quiera reconocer. Yo estaba cabreado, tenía un montón de reproches, pero la verdad no sabía el ¿por que? de ellos, si lo pensaba me parecían injustos, pero tenía que decirlo, pero a la vez me preocupaba que esta situación le pasara factura, la última vez que ella se enfrento a un problema, fue el día que nació Lucas y ella no pudo vivir la experiencia del parto porque se había desmayado por culpa de un ataque de nervios, no quería volver a verla con una crisis de ansiedad, como la que tuvo la primera vez que discutimos, se lo que puede provocar nuestro orgullo, ya que una vez por culpa de el, pasamos un mes sin hablarnos, al final solucionamos las cosas, pero nos costo un montón hacerlo.
Marcos no dejaba de mirarme, por primera vez en mucho tiempo decidí sostenerle la mirada, podía ver en ella preocupación, enfado, orgullo, podía ver un montón de sentimientos, fue en ese momento en el que comprendí que él también lo estaba pasando mal con esta situación y que no sabía como arreglarlo.
Decidí sentarme en la misma hamaca que él, necesitábamos hablar, pero ahora lo único que quería era sentirlo cerca, sentir que Todavía me amaba , a pesar de todo, así que me arme de valor, lo mire a los ojos y le pregunté,¿crees que podamos arreglar las cosas?, él tardo unos minutos en contestarme, a mí me parecieron horas, justo cuando estaba por levantarme, ya que había entendido su respuesta como un "no", él me agarro, y con la mano que le quedaba libre giro mi cara, para que nuestros ojos volvieran a mirarse, entonces él susurro un "sí" muy bajito pero lo puede escuchar y después me sorprendió con un beso, en el cual pude notar que él a pesar de todo Todavía me amaba.

No hay comentarios:
Publicar un comentario