Al día siguiente, el médico me dijo que me daba el alta con una condición: tomarme por lo menos 15 días de descanso para controlar la ansiedad. Sobre todo quería que si volvía a darme otro ataque tan fuerte no dudara en volver, de lo contrario podía ser peligroso para mi salud.
-Pero doctor, yo no puedo tomarme 15 día de vacaciones.
-¿Por qué?, el curso escolar no empieza hasta mediados de Septiembre y estamos a principio de Agosto.
-Ya. Pero tengo dos trabajos y no los puedo dejar así porque sí.
- Usted decide, pero lo más importante es su salud y necesita un sitio donde haya paz y no tenga estrés, ni problemas en los que pensar.
-Está bien ,me tomaré esos días. Muchas gracias por todo.
Después de firmar todos los papeles, decidí irme a casa ya que Marcos había salido por unas diligencias. No quiso decirme nada, a fin de cuenta no tiene que darme explicaciones. Cuando llegué a casa, nada más abrir la puerta vino corriendo hacia mi Andrea. No me lo podía creer, no sabía que hacía aquí, pero tenía muchas ganas de verla. Estaba preciosa.
-¿Alicia?
-Sí, Alex ,estoy en tu cuarto.
-Hola.
-Hola, cuñada.
-Alicia,¿sabes que ya no soy tu cuñada?
-Sí,pero me gusta llamarte cuñada, además se que antes o después arreglaras las cosas con mi hermano.
-¿Por qué estás tan segura?
-Porque lo amas y lo puedo ver en tus ojos. Mi hermano no solo te ama, te adora.
-Aaa, bueno,¿ me vas a contar qué haces aquí?
-Hacerte la maleta,mi hermano tiene una sorpresa para ti.
-¿Para mí?
-Sí, pero no puedo decirte nada.
-Está bien.
Mientras Alicia terminaba de hacer la maleta, aproveché para ducharme y ponerme un vestido blanco veraniego.
-¿Qué es esto Marcos?
-Son dos billetes.
-Eso ya lo veo, chico listo.
-Cómo el médico te ha dicho que tienes que tomarte unas vacaciones, tengo una pregunta para ti *dijo entre risas*
-¿Cuál?
-¿Quieres venir a pasar 15 días conmigo en Palermo?
-Pero, para qué Marcos.
-Quiero que con este viaje me des una oportunidad, para volverte a enamorar.
-Es preciosa tu propuesta, pero tengo un trabajo.
-Por eso no hay problema, ya lo he arreglado.
-De acuerdo, tú ganas. Te voy a dar esa oportunidad. Por cierto, todavía no he leído la carta que me diste.
-No importa. En estos días, yo te haré saber lo que pone ahí y en vez de palabras te lo demostraré con hechos. Por aquello que dicen de que "Valen más los hechos que las palabras".
-Esta bien. Nos vamos a Palermo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario