miércoles, 8 de julio de 2015

Juguemos.

En cuanto llegue al hotel no me paré demasiado en recepción, solo cogí la llave. Tenía prisa por llegar a la habitación y ver a Marcos, me debía una explicación y no quería esperar más. Para mi sorpresa, él me estaba esperando, y lo que más me sorprendió es que iba muy arreglado para la hora que era; sin embargo estaba muy guapo.

 
Nada más verlo lo primero que se me ocurrió decirle fue lo guapo que estaba pero también le pregunté: ¿Por qué vas tan elegante?

-Vamos a salir.
-¿A dónde? 
-Sorpresa.
-De acuerdo, pero ¿y nuestra conversación?
-Ya la tendremos o ¿corre prisa?
-Prisa ,lo que se dice prisa, no. Puede esperar pero necesito unas respuestas.
-¿Cómo cuales?
-No sé, por ejemplo, qué es eso de que soy tu mujer.
-Aah eso, me da que vas a tener que esperar, ya que es parte de la sorpresa.
-No me gustan las sorpresa basadas en mentiras.
-No es una mentira, solo es... un juego!
-¿Y si no quiero jugar?¿Que pasa si no quiero jugar?
-Nada.
-Mira, la verdad, no sé a que quieres jugar, pero está bien, la última vez que hablamos me llamaste "cobarde".
-Lo siento, estaba cabreado, nunca quise decir eso.
-Pero lo dijistes.
-¿Te parece que juguemos? ¿No me vas a perdonar?
-Ahora mismo, no. No, la verdad.
-¿Por qué?
-Cómo tu has dicho, nuestra conversación puede esperar. Ahora toca jugar.
-¿Estás segura?
-Sí

Narra Marcos:

Me sorprendió mucho la actitud de Alejandra Cuando le propuse jugar, se notaba que estaba cabreada y dolida y eso que ha pasado un mes desde la última discusión que tuvimos. Está más misteriosa de lo normal, no sabe de que trata el juego pero de todas formas ha decidido jugar, eso me parece bastante arriesgado. A lo mejor mientras jugamos se le pasa el cabreo, cuanso termine y le cuente la verdad podemos seguir juntos o la pierdo para siempre, ¡quién sabe!

Antes de que pudiera decir algo más ella me devolvió el sobre.

-¿Por qué me lo das?
-No se de que ira, tu juego, pero lo que no quiero es tu dinero.
-¿Por qué?
-porque tú y yo no somos nada y ya te debo el alquiler del coche.
-No, eso entra dentro del viaje.
-¿Cómo?
-Cuándo te invite, te dije que era un viaje con todos los gastos pagados, y eso incluye las compras que aquí hagamos.
-¿Por qué?
-¿Te puedo pedir un favor?
-Si está en mi mano.
-Solo disfruta del viaje y quédate el dinero, por favor.
-Está bien. Ahora ¿me puedes decir a dónde vas?
-No, la pregunta correcta es a dónde vamos.
-Bueno y la respuesta es.
-Vamos a una fiesta en el Castillo zisa
-Y eso ¿dónde esta?
- Aquí en Palermo.
-De acuerdo, pero no tengo nada que ponerme y por lo que veo es una fiesta de etiqueta.
-Sí. Por favor abre la caja que está encima de la cama.

Narra Alejandra

Dentro de la caja había un vestido preciosa , era de princesa, no me lo podía creer, el vestido era hermoso 
 
Me apuré en darme una ducha y arreglarme, ya que no quería hacer esperar a Marcos; como quería que fuera una noche tranquila , me arreglé el pelo como en la primera cita. Quería recordar una noche que fue muy bonita, y donde empecé a coger confianza con él, pero las cosas no duraron más de un mes. Ya que una vez más me demostré a mi misma que cuando las cosas van bien, salgo corriendo y él me había dado la excusa perfecta, pero no le puedo culpar del todo, en el momento en que empezamos a ser algo más que amigos y él quería que fuera más en serio yo me asusté, se que debí parar ahí la cosa, pero me dejé llevar por mis sentimiento y la verdad, no averigüé más del juego al que iba a jugar con Marcos porque estaba enamorada de él y todo lo que signifique pasar tiempo con él sin discutir me parece buen plan. Solo espero que dure toda la noche, ya habría tiempo para averiguar la verdad. Para aclarar las cosas y lo más importante para ver hacía donde nos llevaba esta relación, si es que va a algún lado. Y la verdad ser por un rato más la "Señora Russo" no me importa.

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