La vida se puede ver de muchas maneras, pero siempre llegamos a la conclusión de que la vida es difícil y a veces dolorosa.
Yo desde bien pequeña decide jugar a un juego en el que voy perdiendo y a pesar de haber pedido y saber que le debo demasiado a la vida, el tiempo no tiene el beneplácito de volver hacía atrás para que yo pueda arreglar las cosas, solo me da la opción de que las asuma y siga hacia delante; por eso creo que ha llegado el momento de vivir mi propia vida.
De pequeña me enseñaron a ser más grande de lo que me correspondía, eso era un juego que a mí me parecía divertido, pero que termine perdiendo porque deje muchas cosas atrás o las viví tan deprisa que no tuve tiempo de saborearlas; pero bueno dejémonos de lamentarnos ya no hay marchar atrás.Siempre dicen que hay una segunda oportunidad para todos y yo creo que me la merezco, no se si saldrá bien o mal ,pero estoy dispuesta a correr ese riesgo.
Llegué a esta conclusión por el mes de Mayo; era un miércoles normal,pero después de clase me quedé para preguntarle a Marta una cosa.
-¿Tienes cinco segundo?
-Sí, pero tiene que ser rápido
-Ok. ¿Me sigues viendo igual de nerviosa que el trimestre pasado?- no vale mis manos-
-Esta bien, dejando de lado tus manos, si te veo menos nerviosa,pero no se si es porque realmente lo estás o porque has aprendido a ocultar lo que sientes
-¿No lo entiendo?
-a veces te miro y pareces tener cara de poker no se sabe lo que estas pensado, pero por ejemplo si te veo hablar con Sofía o con algún otro compañero se nota que estás más tranquila
-Ok. Pero tienes un pero ¿verdad?
-Si.
-Dímelo
-Te veo una chica muy débil, que rechaza a su familia porque es la responsable de sus problemas, que esta anclado en el pasado,pero que a la vez buscas el beneplácito de ellos
-Puede
-Tienes que hacer las cosas poco a poco, ir probándote pero por ti misma y para ti,no para el resto hay quien te apoyará y estará de acuerdo y quien no pero lo importante es la decisión que tu tomes, tienes que tomar las riendas de tu vida
-Llevas razón
-Entonces hazlo pero hazlo por ti que te lo mereces
Después de esta conversación que me ayudo mucho tome la decisión de que era hora de tomar las rienda de mi vida, siempre me acusaron de ser fría, egoísta, ahora se dieron cuenta de que estaban equivocadas, pero con las disculpas de ellos no soluciono nada, porque el dolor sigue ahí.
Así que si el precio que tengo que pagar para vivir mi vida es parecer mala persona a mi abuelo estoy dispuesta porque es un precio muy bajo; por eso creo que mi vida aquí en Italia esta bien, lo estoy intentado no se como terminará pero esta vez no me voy a quedar con la duda.
Ese día me llegó por whatsapp un mensaje que decía
"A la mierda con las dudas, con los fracasos y los miedos.A la mierda con las culpas ajenas y propias. A la mierda con los negativos, los sarcásticos y los envidiosos. A la mierda con la mierda" Brando. pensamientos de Luc
me di cuenta de que ese mensaje llevaba razón y si la cosas sale mal la hostia y la culpa sera mía y de nadie más y eso es lo que voy hacer tomar las riendas de mi vida. le pese a quien le pese.¿a lo mejor sale bien? quien sabe pero tendré que intentarlo por lo menos
es intentar arreglar las cosas del pasado con una perpectica nueva que te dan los años
miércoles, 20 de mayo de 2015
jueves, 14 de mayo de 2015
Creando nuevos recuerdos
Después de dos semana en Italia, concretamente en Florencia, empecé a arreglar los papeles para quedarme y estudiar aquí. También empecé a buscar una casa, aunque en realidad el que se ocupó de eso fue Marcos.
El día que me mostró la casa me enamoré de ella, pero lo que realmente me sorprendió fue que la casa era de su familia. Intenté por todos los medios que aceptara que se la alquilara pero el no quiso. La única condición que me puso para prestarme la casa el tiempo que estuviera ahí era que nos siguiéramos viendo, cosa que acepté.
No sé qué me pasa con él.
Casi siempre todo lo que me propone lo acepto y por mi forma de ser, antes de aceptar algo suelo pensarlo mucho.
El día que me mostró la casa me enamoré de ella, pero lo que realmente me sorprendió fue que la casa era de su familia. Intenté por todos los medios que aceptara que se la alquilara pero el no quiso. La única condición que me puso para prestarme la casa el tiempo que estuviera ahí era que nos siguiéramos viendo, cosa que acepté.
No sé qué me pasa con él.
Casi siempre todo lo que me propone lo acepto y por mi forma de ser, antes de aceptar algo suelo pensarlo mucho.
Desde que estaba en Florencia veía como volvía a sonreír de verdad, llevaba días sin pensar en nada malo(eso lo haría después)
Hoy tocaba hacer mudanza; Marcos, Alicia y Roberto me ayudaron a hacerla y pasamos un atarde increíble, con muchas risas. Terminamos ya entrada la noche porque al tener tan pocas cosas quería dejarlos todo colocado.
No teníamos comida, así que decidimos pedir unas pizzas.
Mientras tanto nos fuimos a sentar al jardín.
Roberto y Marcos fueron a por algo de beber, y Alicia y yo nos quedamos charlando.
-¿Te gusta la casa Alejandra?
-Sí, es preciosa. Aunque... no me gusta que tu hermano no me la quiera alquilar.
-Ya, pero a mi hermano le gustas. Y si te dijo la verdad, eres a la primera persona a la que le presta está casa. Hace años que no la usamos, desde que mis padres se fueron al pueblo.
-¿Y por qué a mí?
-No lo sé, no he hablado de ello con él. Pero por lo que veo en sus ojos es que realmente le gustas y no eres una chica cualquiera; eres una chica muy especial para él.
Eso es una cosa que le tienes que preguntar tú. ¿no crees?
-Si, pero no quiero que tu hermano se haga ilusiones conmigo. La verdad es que a mí me gusta, pero no le puedo prometer que lo nuestro funcione.
-Alejandra, las relaciones son una apuesta muy arriesgada, no se sabe nunca si va a salir bien. Pero si no lo intentas siempre te quedará la duda.
-Lo sé
-Entonces déjate llevar por los sentimientos, no es malo.
-Lo sé, pero tengo miedo a que todo salga mal... o que me entre el miedo y salga corriendo.
-Si no lo intentas, siempre te vas a quedar con las dudas.
Además no siempre las cosas salen mal.
Justo cuando iba a contestar llegaron los chicos con una botella de vino
Me quedé pensando en lo que me había dicho Alicia y llegué a la conclusión de que esa misma noche tendría que hablar con él , por lo menos dejarle las cosas claras para que sepa qué terreno pisa y sobre todo que no quiero hacerle daño porque él se haga una ilusiones, ya que yo no sé si podre estar a la altura y cumplirlas.
Cenamos la pizza entre risas, me lo pasé genial, La hermana y el cuñado de Marcos eran súper divertidos y me caían genial. En un momento tuve que disculparme porque me sonaba el móvil.
-Hola.
¿Como estás pequeña?
-Bien, de mudanza.
-¿Y eso?
-Nada, que Marcos me ha prestado una casa de su familia para que no esté en el hotel.
-Te cuida mucho ese chico ¿no?
-Sí, la verdad.
-¿Alejandra, que pasa con él?
-No lo sé Marta.
¿Pero tu que piensas?
-A mi me gusta, Está pendiente de mí desde el día en que le conocí.
-¿Pero...?
-Pero tengo que hablar con él.
Ya sabes que soy bastante obstinada y cuando las cosas van bien o no puedo con ellas salgo corriendo y no le quiero hacer daño, no se lo merece.
-Pues sí, pero también sé que eres una chica estupenda.
Disfruta tu estancia en Italia e intenta no darle tantas vueltas a la cabeza.
-Vale, bueno, ¿Y tu que tal estás?
-Bien
-Me alegro guapa. Bueno, te dejo que estaba cenando.
-Vale. Y cuídate por favor.
-Sí.
Me encantaba hablar con Marta.Es una de las cosas que conservo de cuando me vine de España, en solo nueve meses que dura el curso escolar había cogido mucha confianza con ella.
Volví a la mesa y continuamos riéndonos un montón; Alicia y Roberto se tenían que ir ya que todavía tenían que pasar por casa de Amanda por Andrea y mañana los dos trabajaban; Marcos se quedó ayudándome a recoger
-Oye Marcos, tenemos que hablar.
-¿Y eso?
-¿Por qué te sorprendes?
-No se, será porque tu nunca quieres hablar.
- Esta bien, no voy a discutir por eso.Necesito contarte algo.
-Esta bien, no lo discutiremos.
¿Qué me quieres contar?
-Te quería contar, que no quiero que te hagas ilusiones conmigo.No suelo llevar bien la felicidad y cuando no sé manejarla, tengo tendencia a salir corriendo; al igual que si las cosas salen mal las puedo aguantar un poco más pero termino por salir corriendo.
-Eso ya me lo dijistes el otro día en la playa.
-Sí,pero quiero que lo tengas claro, no quiero hacerte daño.
-Alejandra,me gustas y no solo por lo misteriosa que eres.
-Mira que eres pesado con eso de que soy misteriosa.
-¿Y tú? ¿Aprenderás a dejarme terminar antes de discutir?
-Perdón.
-Te decía que además de misteriosa, por fuera pareces una chica fuerte, aparentemente segura; pero por dentro eres una chica muy insegura, dulce, tierna que necesita que alguien la proteja , que tiene miedo.
Pero... ¿A qué le tienes miedo?
-Eso es una pregunta a la que a día de hoy no te puedo contestar,pero en el resto has acertado. NO quiero que te arriesgue y salgas lastimado.
-Ese riesgo estoy dispuesto a correrlo y es una decisión tomada.
-¿No te puedo hacer cambiar de opinión?
-No.
La casa tenía una piscina preciosa y todavía nos quedaba media botella de vino, así que le invité a que se quedara y terminarnos la botella mientras nos bañábamos en la piscina. No quería estar sola, no sé si serían las copas de vino o que de verdad me estaba dejando llevar por lo que siento, así que cuando los dos estábamos en el agua sin que el se lo esperará lo besé.
Después de ese beso él me abrazó y me sentía genial en sus brazos, pero no paraba de hacerme la misma pregunta ¿estaría cometiendo un error, al dejarme llevar por mis sentimientos en vez de por la razón?
él se dio cuenta de que estaba muy pensativa y que me estaba agobiando y para mi sorpresa en vez de preguntarme que estaba pensando me cogió en brazos y entramos en la casa, el no dejaba de besarme mientras subíamos las escaleras, me estaba dejando llevar por mis sentimiento y estoy segura que lo podría haber parado, pero me sentía tan bien en su brazos que continué; fue una noches maravillosa; tanto que me llevó hasta las estrellas, era mi primera vez y me sentía bien. No sé en que momento me dormí solo que al día siguiente estaba sola en la cama, así que me levanté y me asome al balcón dejando detrás de mí una cama revuelta que empezaba a crear recuerdos
él me había dejado una nota que decía que se había ido a trabajar y me llamaría; nada más leer eso me dio un ataque de ansiedad, porque empecé a recordar y me dí cuenta que tenia un montón de preguntas rondándome por la cabeza y como me dijo una amiga" todas las preguntas tiene sus respuesta por más que nos empeñemos en esquivarlas" y estoy segura que en algún momento tendría que hacer frente a las preguntas de Marcos pero antes tendría que contestarme a mi misma o hablar con alguien ,pero ahora mismo estoy demasiado asustada y no se que hacer lo único que se me ocurre es salir corriendo ir a refugiarme y buscar el consejo de alguien, pero para ello tengo que tener claro que si lo hago tengo que buscar una excusa para Marcos para que no se sienta culpable, y saber que cuando llegue no encontraré las respuesta que quiera oír si no la respuesta que son y las que se pero me da miedo asumir.
martes, 5 de mayo de 2015
MIEDO
El miedo puede ser un gran aliado o convertirse en tu peor enemigo... Eso es lo que a mí me había pasado. Siempre luché contra el miedo y me consideré una persona valiente, pero no lo era. No sé en que momento me quedé estancada y el miedo se apoderó de mí . Tanto es así que mientras todos rehacían sus vidas yo solo podía mirar como la mía había sido destrozada y que no me quedaban fuerzas para arreglarla y empezar de cero.
Hay una frase que dice "el pasado no se puede curar" y estoy totalmente de acuerdo; pero se puede intentar que duela menos... ¿no? Al menos para poder seguir adelante.
También hay una frase de Kahlil Gilbran que dice "el dolor es lo que rompe el caparazón que bloquea la compresión".
No sé como arreglar mis problemas y tengo miedo pero siempre he escuchado "cada final es un comienzo".
Me gustaría creer que es verdad.
Había pasado un día increíble con Marcos pero era hora de volver, de poder estar con él y mostrarme tal y como soy. Me ha encantado pasar el día en su casa, ver lo unido que está a su familia, pero necesito saber por qué me ha traído aquí, cuando no me conoce de nada e incluso piensa que soy misteriosa, la verdad no lo entiendo, pero ya se lo preguntaré. Al final, para un secreto que el tiene, teniendo yo mil guardados que no quiero que sepa... Porque a lo mejor cambiaría su opinión sobre mí; dejaría de ser la chica misteriosa por la chica cobarde que es lo que realmente soy. Porque si fuera valiente, me hubiera quedado en España y hubiera hecho frente a mis problemas por más dolor que me provocara el hablar de ello. Como me dijo Marta en un correo al volver de las vacaciones de semana santa, da la sensación de que sigo sin querer afrontar mis problemas y que intento huír de ellos y aunque por todo los medios intenté hacerme creer que ella no llevaba razón , a medida que pasaba el tiempo se la iba dando , tanto que eso me ha llevado hasta donde estoy ahora, y no se por qué me importa lo que piense Marcos, ya que solo lo conozco de un día... Pero estoy segura de que el día que sepa la verdad, no querrá saber nada de mí.
Estaba tan metida en mis pensamientos que no me había dado cuenta de que habíamos llegado a la catedral del pueblo y que él me estaba hablando. Cuando me dí cuenta estábamos otra vez en la carretera.
-¿A dónde vamos Marcos?
-A la playa
-Pero... yo quiero ir al hotel
-Ya, pero parece ser que en el único sitio en el que hablas es en la playa y yo quiero hablar.
-¿De que quieres hablar?
-De lo que piensas
-No pienso nada.
-No te creo
-¿Te puedo hacer una pregunta?
-Sí
¿Porqué te interesa tanto saber lo que pienso? Solo me conoces de un día
-Porque me pareces una chica muy misteriosa y eso me crea curiosidad
-¿No me conoces el dicho de " la curiosidad mató al gato"?
-Sí; pero puedo asumir el riesgo
-¿Por qué?
-¿La verdad?
-Si
-Porque aunque sea de un día me importas demasiado y no sé por qué.
Nada más escuchar esto me quedé pensando en que lo único que le podía decir es que no se hiciera ilusiones, simplemente porque soy de las personas que salen huyendo. Pero a lo mejor había llegado la hora de hacerle frente al miedo.
Aunque para eso antes debería perdonarme a mi misma y eso era una tarea complicada, ya que no sé como hacerlo. ¿Acaso alguien sabe?
Desde que el psicólogo me había dicho que tenía que absolver a la niña pequeña que había sido, que no tenía la culpa de nada, le di mil vueltas intentado perdonarme a mi misma, pero siempre llegaba al mismo punto. No podía perdonarme porque me sentía culpable y si pudiera volver atrás intentaría cambiarlo todo. Me dedicaría única y exclusivamente a ser una niña pequeña y una adolescente y no la adulta responsable que siempre he sido. Puede que todo fuera más fácil, pero como bien dicen, de los "y sí..." no se pueden vivir. Así que por una vez voy a dejarme llevar por el corazón y haré algo que a lo mejor está mal aunque después me arrepienta, debo ser impulsiva. Al llegar a la playa tenía ganas de cantar y de gritar a la vez. Me acordé de una canción de Luis Fonsi que se llama "Gritar" y la empecé a cantar como si el alma me fuera en ello. ¡Necesitaba desahogarme y cantar. ¿No dicen que cantar sana el alma? Pues mi alma estaba demasiado rota.
Marcos no dejaba de mirarme. El pobre no entendía nada, pero pronto lo entenderá o por lo menos intentaré que me entienda. -Cantas genial Alejandra. -Gracias. Ahora creo que ha llegado el momento de contar algo. -Te escucho. -No he venido a Italia de vacaciones, he venido huyendo de mi pasado y para intentar arreglarlo con la distancia. No te voy a contar todavía cuales son esos problemas solo te puedo decir que sigo necesitando ayuda psicológica para poder arreglar las cosas y que en cuanto me instale aquí retomaré esa ayuda. También te puedo decir que no soy una persona valiente, por lo menos no lo considero asi... y que también soy de las que salen corriendo, aún después de darles mil vueltas a las cosas y no encontrar la solución, salgo corriendo. Así que mi pregunta es ¿después de escuchar esto quieres seguir quedando conmigo? -Sí. -¿Por qué? -Porque quiero ayudarte y que poco a poco dejes de ser misteriosa. -Pero no lo entiendo. -Me da igual que hayas salido huyendo de tu país, lo único que sé y que te prometo es que te voy a ayudar en lo que pueda y no te voy a dejar sola. -Por favor, no prometas lo que no puedes cumplir... Además no me conoces de nada. -Cierto, pero soy de los que cumplen lo que prometen. Además me da igual que solo te conozca de un día Alejandra. Me gustas y solo por eso voy a correr el riesgo, solo te pido un favor. -¿Cuál? -Que cuando tengas ganas de salir corriendo, de tirar la toalla, antes de hacerlo me llames. -De acuerdo. ¿Ahora me puedes llevar al hotel? -Sí, pero antes...
Hay una frase que dice "el pasado no se puede curar" y estoy totalmente de acuerdo; pero se puede intentar que duela menos... ¿no? Al menos para poder seguir adelante.
También hay una frase de Kahlil Gilbran que dice "el dolor es lo que rompe el caparazón que bloquea la compresión".
No sé como arreglar mis problemas y tengo miedo pero siempre he escuchado "cada final es un comienzo".
Me gustaría creer que es verdad.
Había pasado un día increíble con Marcos pero era hora de volver, de poder estar con él y mostrarme tal y como soy. Me ha encantado pasar el día en su casa, ver lo unido que está a su familia, pero necesito saber por qué me ha traído aquí, cuando no me conoce de nada e incluso piensa que soy misteriosa, la verdad no lo entiendo, pero ya se lo preguntaré. Al final, para un secreto que el tiene, teniendo yo mil guardados que no quiero que sepa... Porque a lo mejor cambiaría su opinión sobre mí; dejaría de ser la chica misteriosa por la chica cobarde que es lo que realmente soy. Porque si fuera valiente, me hubiera quedado en España y hubiera hecho frente a mis problemas por más dolor que me provocara el hablar de ello. Como me dijo Marta en un correo al volver de las vacaciones de semana santa, da la sensación de que sigo sin querer afrontar mis problemas y que intento huír de ellos y aunque por todo los medios intenté hacerme creer que ella no llevaba razón , a medida que pasaba el tiempo se la iba dando , tanto que eso me ha llevado hasta donde estoy ahora, y no se por qué me importa lo que piense Marcos, ya que solo lo conozco de un día... Pero estoy segura de que el día que sepa la verdad, no querrá saber nada de mí.
Estaba tan metida en mis pensamientos que no me había dado cuenta de que habíamos llegado a la catedral del pueblo y que él me estaba hablando. Cuando me dí cuenta estábamos otra vez en la carretera.
-¿A dónde vamos Marcos?
-A la playa
-Pero... yo quiero ir al hotel
-Ya, pero parece ser que en el único sitio en el que hablas es en la playa y yo quiero hablar.
-¿De que quieres hablar?
-De lo que piensas
-No pienso nada.
-No te creo
-¿Te puedo hacer una pregunta?
-Sí
¿Porqué te interesa tanto saber lo que pienso? Solo me conoces de un día
-Porque me pareces una chica muy misteriosa y eso me crea curiosidad
-¿No me conoces el dicho de " la curiosidad mató al gato"?
-Sí; pero puedo asumir el riesgo
-¿Por qué?
-¿La verdad?
-Si
-Porque aunque sea de un día me importas demasiado y no sé por qué.
Nada más escuchar esto me quedé pensando en que lo único que le podía decir es que no se hiciera ilusiones, simplemente porque soy de las personas que salen huyendo. Pero a lo mejor había llegado la hora de hacerle frente al miedo.
Aunque para eso antes debería perdonarme a mi misma y eso era una tarea complicada, ya que no sé como hacerlo. ¿Acaso alguien sabe?
Desde que el psicólogo me había dicho que tenía que absolver a la niña pequeña que había sido, que no tenía la culpa de nada, le di mil vueltas intentado perdonarme a mi misma, pero siempre llegaba al mismo punto. No podía perdonarme porque me sentía culpable y si pudiera volver atrás intentaría cambiarlo todo. Me dedicaría única y exclusivamente a ser una niña pequeña y una adolescente y no la adulta responsable que siempre he sido. Puede que todo fuera más fácil, pero como bien dicen, de los "y sí..." no se pueden vivir. Así que por una vez voy a dejarme llevar por el corazón y haré algo que a lo mejor está mal aunque después me arrepienta, debo ser impulsiva. Al llegar a la playa tenía ganas de cantar y de gritar a la vez. Me acordé de una canción de Luis Fonsi que se llama "Gritar" y la empecé a cantar como si el alma me fuera en ello. ¡Necesitaba desahogarme y cantar. ¿No dicen que cantar sana el alma? Pues mi alma estaba demasiado rota.
Marcos no dejaba de mirarme. El pobre no entendía nada, pero pronto lo entenderá o por lo menos intentaré que me entienda. -Cantas genial Alejandra. -Gracias. Ahora creo que ha llegado el momento de contar algo. -Te escucho. -No he venido a Italia de vacaciones, he venido huyendo de mi pasado y para intentar arreglarlo con la distancia. No te voy a contar todavía cuales son esos problemas solo te puedo decir que sigo necesitando ayuda psicológica para poder arreglar las cosas y que en cuanto me instale aquí retomaré esa ayuda. También te puedo decir que no soy una persona valiente, por lo menos no lo considero asi... y que también soy de las que salen corriendo, aún después de darles mil vueltas a las cosas y no encontrar la solución, salgo corriendo. Así que mi pregunta es ¿después de escuchar esto quieres seguir quedando conmigo? -Sí. -¿Por qué? -Porque quiero ayudarte y que poco a poco dejes de ser misteriosa. -Pero no lo entiendo. -Me da igual que hayas salido huyendo de tu país, lo único que sé y que te prometo es que te voy a ayudar en lo que pueda y no te voy a dejar sola. -Por favor, no prometas lo que no puedes cumplir... Además no me conoces de nada. -Cierto, pero soy de los que cumplen lo que prometen. Además me da igual que solo te conozca de un día Alejandra. Me gustas y solo por eso voy a correr el riesgo, solo te pido un favor. -¿Cuál? -Que cuando tengas ganas de salir corriendo, de tirar la toalla, antes de hacerlo me llames. -De acuerdo. ¿Ahora me puedes llevar al hotel? -Sí, pero antes...
Ya sabía que los italianos eran muy apasionados y es verdad que con ese beso él me sorprendió, incluso hizo que sonriera y eso se lo agradeceré eternamente. Cambié de idea. Le cogí de la mano y en compañía de un silencio bastante cómodo empezamos a pasear por la playa. Estoy segura de que con él todo va a ser más fácil, y solo espero que cumpla su promesa.
mientas caminábamos a la playa se me vino una pregunta a la cabeza que había recibido por Ask de una gran amiga y consejera, esta tan metida en mis pensamientos recordando que otra vez Marcos me sacó de ellos y como era lógico quería saber en que estaba pensado, así que esta vez antes de que mi hiciera la pregunta le dije lo que pensaba
-Marcos ¿sabrías describirme con tus años tu vida?
¿Cómo?
-así mira:
"diecinueve años llenos de mentiras y decepciones, diecinueve años de alegrías y penas, diecinueve años de mil batallas perdidas y alguna ganada, diecinueve años de risas y llantos.
diecinueve años"
lunes, 6 de abril de 2015
REFLEXIÓN
Aunque llevo unos días en Italia y Marcos es muy amable, antes de continuar contando lo que pasa con nosotros y como va mi estancia aquí,vamos hacer un parón para reflexionar sobre una cosa que me pasó cuando estaba por coger las vacaciones de semana santa. Es unos de los secretos que algún día tendré que contarle a Marcos.
Todo empezó en el mes de marzo, concretamente el jueves 5 de marzo. Por fin me tocaba mi primera visita al psicólogo; no las tenía todas conmigo de que fuera buena idea, ya que me había pasado los tres meses anteriores valorando los pros y los contras. He de decir que lo hice mal porque aunque solo he tenido dos consultas con él ,no he sido del todo sincera.
Mi última visita fue el 17 de marzo,;ese día por la tarde tenía dos exámenes de inglés. Fui al psicólogo y me dijo algo que me dejó pensando pero que aparte a un lado ya que necesitaba mis cinco sentidos para poder memorizar el diálogo en Inglés que me tocaba hacer con Sofía. Tardamos tres hora en memorizarlo y no la teníamos todas con nosotras. Esta vez estábamos más pesimista que en la primera evaluación, ya que era más complicado porque en vez de un diálogo fueron dos y encima eran diferentes...
Pero como siempre lo sacamos adelante.
Mientras hacíamos el examen parecíamos agobiadas y parecía que no nos iba a salir y al final sacamos un 8 -(tengo que decir que Sofía y yo solemos ser bastantes pesimista y quejarnos mucho; esta vuelta la que más se quejó fue ella , pero al final nos salió bien,incluso estando nerviosas)- el examen escrito también salió bien.
Yo terminé mi examen y salí ha esperar al pasillo ,allí tenemos unas mesas dónde nos podemos sentar y seguir estudiando, reunimos con los compañeros del otro grupo o comparar impresiones con los compañeros de clase. En eso salió Marta a repartir los cuadernos que le faltaba dar a los chicos de mi clase y entre ellos, el de Sofía. Y como yo estaba sentada en una mesa apartada,porque necesitaba y quería estar sola, ella no me vio así que le preguntó a Diego por Sofía a lo que él le contesto que todavía estaba haciendo el examen. Justo cuando Marta estaba por guardar el cuaderno, él comento que yo ya había salido y como siempre me lo entregó. Después se despidió de nosotros y se fue a la sala de profesores.
Me lo pensé mucho antes de tocar la puerta de esa sala para hacer una simple pregunta que llevaba dando vuelta desde que salí del psicólogo, así que me armé de valor y llamé a la puerta.
-Hola Alejandra
-Hola Marta ¿te puedo hacer una pregunta?
-Claro
-¿Es cierto que se me nota que estoy demasiado nerviosa?
-¿A que viene esa pregunta?
- A que hoy estuve en el psicólogo y me dijo:"dices lo que piensas,pero lo que expresas es confuso"
-Lleva razón
-¿Por qué?¿Tanto se me nota?
-Sí, se te nota un motón, sobretodo en tu lenguaje no verbal
-¿Cómo?
-¿Quieres escuchar la verdad?
-Sí, sino no te pediría tu opinión
-Está bien, pero te aviso que igual no te gusta
-No importa, quiero saberlo, Después me ocupo yo de asumirlo y digerirlo
-De acuerdo, ahí va:
"Se te nota en que a veces tienes la mirada perdida, que no te enteras de lo que te dicen, que estás en Júpiter. Juegas mucho con la mano y con tu pelo, no eres capaz de estarte quita en la silla. Pero para ponerte un ejemplo más claro, ahora mismo no me estás mirando y estamos hablando...
Tienes la vista perdida, esta vez clavada en el suelo, y yo estoy aquí."
-¿Te sirve la respuesta?
-Sí
-¿Pero?
-Pero no era lo que quería escuchar... Aunque bueno es la verdad
-Exacto
-No importa ,pero me gustaría hablar contigo de esto más a fondo y cuando estemos tranquilas las dos
-Me parece genial, ¿Qué te parece el martes que viene?
-Esta bien. Recuérdamelo el lunes y lo organizamos
-De acuerdo.
Salí de ahí bastante pensativa, así que decidí irme a comprar cosas para merendar con Sofía.
Cuando ella salió nos pusimos las botas a comer chucherías pero nos encantan. Después dimos matemáticas y dejé de pensar en lo que me había dicho Marta y el psicólogo, era lo mejor.
Llegó el Lunes y al final cambiamos la hora de tutoría para el jueves , y cada día íbamos cambiando la hora porque nos estaban mareando con la recogida de las notas. Al final ese jueves tuve clase de historia y nada más terminar me dieron las notas, pero me quedé hasta que ella terminó de entregar las notas al resto.
Cuando termino eran las 19:00.
Nos tiramos hablando solo una hora, pero me sirvió para darme cuenta de que tenía que asumir mis decisiones y sobre todo que pedir ayuda no es de estúpidos.
Todo el mundo en algún momento de su vida tiene que pedir ayuda.
Después me fui de vacaciones a Gandía ,donde estaban mis padres e iba a disfrutar de mi semana de vacaciones ya que a pesar de mis dolores de cabezas y mis problemas había aprobado todo con sobresalientes
Ahora me tocaba disfrutar de mis vacaciones y asumir las cosas.
Una vez alguien me dijo que los ojos son el espejo del alma y en este momento mis ojos eran el reflejo de un alma rota, unos ojos tristes; comparando unas fotos de mi bautizo con una de ahora se notaba como habían pasado los años y como me han cambiado los ojos. En la foto de mi bautizo se ven unos ojos grandes llenos de curiosidad y alegría; todavía no tenía ni un año pero supongo que era feliz.
Ahora miro cualquier foto mía de este último año y solo veo unos ojos profundos, tristes y llenos de experiencias dolorosas que yo no pedí vivir, pero que me tocaron igualmente.
Cuando eres pequeño y te subes a un columpio, tu meta es columpiarte los más alto posible y te diviertes porque solo te tienes que impulsar tu con tus piernas, y cuánto más te balancees, más alto subirá el columpio. Por eso a veces cuando crecemos y pasamos por un parque y lo vemos vació, aprovechamos para montarnos en ello y recordar viejos tiempos, porque ya hemos perdido la inocencia que caracteriza a los niños y que les hacen adorables.
Pero al crecer nos damos cuenta que la vida se asemeja más a una montaña rusa. Que un día puedes estar arriba del todo y otro abajo y que no siempre estás contenta porque ya has comprendido que la felicidad no es una línea recta y duradera, que la felicidad es un conjunto de momentos que suelen durar poco. También aprendemos que las cosas buenas son las que se acaban si no las cuidas y que hay que disfrutar de ellas porque las cosas malas vienen solas y a veces tardamos en reaccionar y saber que hay que pedir ayuda ,que el tiempo no se va a parar a que tu decidas tomar la riendas de tu vida, ya que es decisión de uno mismo el pedir ayuda.
Pero cuando se hace hay que hacerlo por uno mismo y no por el resto ya que lo importante es lo que tu quieras hacer con tu vida, y yo en este momento no sé que hacer con ella. Pero si sé que necesito ayuda y que aunque me tenga que comer el orgullo creo y estoy segura que ha llegado el momento de pedir ayuda y hacer las cosas bien, pero no por lo demás si no por mi misma . Es hora de buscar quien soy y eso depende de mí y no del resto del mundo; una vez escuché a Malú decir "los sueños corren más rápidos que nosotros y llega un momento en que se tropiezan y nosotros los alcanzamos y logramos hacerlos realidad" pero para ello hay que pelear y por más difícil y cuesta arriba se nos ponga la vida hay que levantarse todo los días e intentar solucionar las cosas. Para eso, una de las cosas que tengo que asumir es que llevará tiempo y como dice el dicho "el tiempo lo cura todo" pero no estoy del todo de acuerdo con ello
Así que unos de los propósito que dije que haría nada más volver de vacaciones sería pedir ayuda, pero pedirla por mí y no por el resto porque de verdad aunque me duele el orgullo por primera vez en mi vida tengo que pedir ayuda porque la necesito y como me dijo Marta "todos alguna vez en la vida pedimos ayuda" ya veremos como sale pero lo que estoy segura que aquí en Italia antes o después tendré que retomar esta ayuda y dejar cerrada las cosas en Madrid,pero todo a su tiempo. Ahora voy a provechar lo que queda de día con la familia de Marcos. Todos me tratan genial , en especial Marcos que está pendiente de mí a cada instante , aunque parezca un poco rara esta reflexión recuerdo que me ha venido mientras me fumaba un cigarro columpiándome en la hamaca que hay en el Jardín ,de esa casa que es preciosa,
martes, 24 de marzo de 2015
Familia por sorpresa.
Me despertaron los saltos de una niña pequeña que no paraba de gritar mi nombre. Pensé que estaba soñando pero no, era de verdad y era una niña preciosa
Tenía una energía increíble, lo primero que se me ocurrió preguntar fue" ¿qué hora es?"
- La una.
- ¡Que tarde, por dios! Y tu guapa ¿cómo te llamas?
-Andrea.
-Encantada de conocerte, ¿Me puedes decir dónde estoy?
-Estamos en casa de mis abuelos.
-¿Está Marcos por aquí?
-Si, está abajo en el jardín con los abuelos y mis padres.
-Vale ¿ Te parece que bajemos? necesito hablar con él.
Cogí a la niña en brazos y me dirigí al Jardín. Marcos estaba allí como me había dicho la nena. Todos reunidos. Él estaba con dos hombres más al lado de una parrilla y las mujeres estaban sentadas tomando un refresco. La niña me llevo corriendo hasta donde estaban ellas. Nada más verme me saludaron; dupusé que la primera que habló era la abuela de Andrea.
-Hola, yo soy Amanda encantada.
-Igualmente, yo soy Alejandra. ¿Me podría decir dónde esta Marcos?
-Si pero, ¿te encuentras bien?
-Si, no se preocupe señora, solo me duele la cabeza y estoy un poco desubicada. ¿Dónde estoy?
- Tranquila, esta es la casa familiar de los Russo.
-¡Ah! Es preciosa, ¿y usted como se llama?
-Ay discúlpame. Yo me llamo Alicia, soy la hermana de Marcos.
-Encantado, ahora si me disculpa voy a ver a Marcos.
Fui caminando despacio ya que me encontraba mareada y un poco cabreada; no me gustan las sorpresa y creo que antes de que Marcos me trajera a su casa debería haberme consultado.
-Buenos día caballeros.
-Buenos días preciosa- dijieron todos.
-¿Te encuentras bien Alejandra?
-No Marcos, ¿Podemos hablar a solas?
-Sí, por supuesto.
-Papá, cuñado ¿os ocupaís de terminar la comida mientras hablo con ella en el despacho?
-Si hijo, no te preocupes.
Cuando llegamos al despacho, él me quiso dar un abrazo para que me tranquilizara pero se lo rechacé, estaba demasiado cabreada. No me gusta que decidan por mí y menos una persona que conozco desde hace solo un día.
-¿Qué te pasa Alejandra?
-¿Tú no podías haberme consultado si quería venir a casa de tu familia?
-Sí, lo habría hecho pero estabas dormida y yo también estaba cansado. No entiendo por qué te enfadas.
-Podrías haberme despertado y si estabas cansado yo hubiera conducido hasta la ciudad y cada uno hubiera dormido en su casa.
-Tú no tienes casa aquí.
-Cierto, pero me quedo en un hotel, ¿Y qué crees?
-Dime
-No me gusta que decidan por mí, me molesta un montón.
-¿Sabes lo que yo veo, Señorita Martín?
-No. ¿Qué ve Señorito Russo?
-Veo que eres una niña con un carácter de mil demonios, que eres muy misteriosa y.. *interrumpió*
-Vale, ya se que te parezco misteriosa, anoche me lo dejastes bien claro.
-No interrumpas... También veo que eres tímida.
-Mira, déjalo. No quiero seguir escuchándote, solo quiero saber dónde esta mi bolso para poder irme.
-No, les dije a mis padres que nos quedaríamos a comer.
-¿Qué manía te ha entrado por decidir por mí?
-Lo siento. ¿Hacemos un trato?
-¿Qué propones?
-Nos quedamos a comer y si lo pasas mal, en cuanto lleguemos a la ciudad no me vuelves a ver.
-Trato hecho.
-¿Ahora me puedes decir dónde arreglarme?
-Si, por supuesto
Él le pidió a su hermana que me prestara algo de ropa para no estar de vestido todo el día y como hacía calor, ella me acompaño; me prestó un bikini que me encantó.
Su hermana Alicia era muy amable conmigo, pero no paraba de mirame. Intuía que quería preguntarme algo pero no se atrevía, así que fui yo la que rompí el hielo.
-¿Me quieres preguntar algo Alicia?
-Sí... Pero por favor, no pienses que soy una entrometida.
-Tranquila, pregunta lo que quieras.
-¿Que relación tienes con mi hermano?
- La verdad ... ninguna.
-¿Cómo?
-Muy fácil: Nuestra cita de ayer fue una cita de disculpas porque el chocó conmigo y yo pagué mi enfado con él, pero realmente hace un día que nos conocemos.
-Ah, pensaba que había algo más. Eres la primera desconocida que trae a casa.
-¿Si?
-Si, mi hermano no suele traer novias, ni amigas ni ... nada.
-Bueno, aunque lo conozco de un día tu hermano es muy divertido y nuestra relación de momento se basa en discutir y pedirnos disculpas. Y bueno, pasarlos bien con las citas de disculpas.
-¿Vas a seguir conociendo a mi hermano?
-No lo sé, todo depende de como me lo pase aquí.
-¿ Y eso?
-Cosas de tu hermano y mías...
Pero si no te vuelvo a ver, ha sido un placer . Y por cierto, tienes una niña preciosa.
Antes de bajar ella me prestó un vestido precioso y me puso una condición (Alejandra, quiero que solo me devuelvas este vestido en manos de mi hermano, si nunca más te vuelvo a ver, pero si es al contrario, te lo regalo.)
Ella me dejó tranquila para que me cambiara. No podía parar de pensar que sin conocerme de nada y sabiendo que soy misteriosa me ha traído a la casa familiar. Eso habla muy bien de él.
sábado, 14 de marzo de 2015
Capítulo 4
Cuando terminamos de cenar Marcos me invitó a dar una vuelta; a lo que accedí encantada ya que el restaurante me empezaba a agobiar. Necesitaba dejar de pensar, dar una vuelta fue una gran idea.
Me sorprendió mucho como él en pocas horas se había dado cuenta de que escondía varios secretos y de que eso me hacía ser misteriosa. Cuando quise darme cuenta le tenía parado en frente de mí, así que le pregunté:
-¿Pasa algo, Marcos?.
-Es que estás tristes y pensativa...
-Lo siento... No estoy triste, pero sí pensativa.
-¿Te puedo pedir un favor?
-Sí, claro.
-¿Podrías volver a cantar?
-¿Por qué?
-Cuando veníamos en el coche venías cantado La canción "Blank space" de Taylor Swift y me gustó. 0¿La podrías volver a cantar'?
Cuando termine de cantar, él me pidió que cantara una en español, a lo que por supuesto accedí. Además tenía muy claro qué canción le iba a cantar. Él me había dicho que era misteriosa, con esa canción aunque ahora no lo entienda, le estaré explicando que hago en Italia y porque lo soy. La canción era concretamente la de "Desaparecer" de Malú. Esa canción para mí era muy especial, ya que con ella gané un concurso para poder ver a Malú en un Hangouts que hizo desde México. Era la primera vez que subía un vídeo mío cantado a Internet y me costó mucho decidirme, pero desde entonces esa canción es especial para mí.
Después seguimos caminando y llegamos a una playa iluminada por la luna que se veía preciosa. Por fin había entendido por qué no quería decirme el lugar de ese sitio y por qué era su lugar favorito. Para mí era la primera vez que iba y me había enamorado.
Eran más de las doce de la noche y estábamos sentados contemplando el horizonte, disfrutando del silencio de la noche cuando sonó mi móvil. Para mi sorpresa era Sofía:
-Hola amiga.
-¿Dónde estas?
-En la playa.
-¿Y por so no contestas los whatsapp´s?
-No estaba con el móvil...¿Ha pasado algo?
Cuando terminé de hablar con Sofía, me volví a tumbar en el pecho de Marcos y seguí contemplado el horizonte, pero antes de guardar el móvil le pedí su numero para poder enviarle el vídeo donde salgo cantando la canción de "desaparecer".
Me sorprendió mucho como él en pocas horas se había dado cuenta de que escondía varios secretos y de que eso me hacía ser misteriosa. Cuando quise darme cuenta le tenía parado en frente de mí, así que le pregunté:
-¿Pasa algo, Marcos?.
-Es que estás tristes y pensativa...
-Lo siento... No estoy triste, pero sí pensativa.
-¿Te puedo pedir un favor?
-Sí, claro.
-¿Podrías volver a cantar?
-¿Por qué?
-Cuando veníamos en el coche venías cantado La canción "Blank space" de Taylor Swift y me gustó. 0¿La podrías volver a cantar'?
-Si *sonreí* pero la canción la decido yo. Antes dime, ¿por qué?
- Es muy fácil. Cuando te recogí, tu sonrisa era estática. Nada más subirnos al coche y sonar la canción empezaste a cantar muy bajito y después te animaste, con lo que tu sonrisa se iluminó. Pero al llegar al restaurante tu sonrisa era estática otra vez y ahora directamente ya no sonríes. Me gustaría poder disfrutar una vez más de la sonrisa del coche, por favor.
-Está bien.
Decidí cantar la canción "who says" de Selena gomez porque me encantaba esa canción. Cada vez que podía la escuchaba; me gustaba tanto que hasta en el móvil la llevaba.
- Es muy fácil. Cuando te recogí, tu sonrisa era estática. Nada más subirnos al coche y sonar la canción empezaste a cantar muy bajito y después te animaste, con lo que tu sonrisa se iluminó. Pero al llegar al restaurante tu sonrisa era estática otra vez y ahora directamente ya no sonríes. Me gustaría poder disfrutar una vez más de la sonrisa del coche, por favor.
-Está bien.
Decidí cantar la canción "who says" de Selena gomez porque me encantaba esa canción. Cada vez que podía la escuchaba; me gustaba tanto que hasta en el móvil la llevaba.
Después seguimos caminando y llegamos a una playa iluminada por la luna que se veía preciosa. Por fin había entendido por qué no quería decirme el lugar de ese sitio y por qué era su lugar favorito. Para mí era la primera vez que iba y me había enamorado.
Eran más de las doce de la noche y estábamos sentados contemplando el horizonte, disfrutando del silencio de la noche cuando sonó mi móvil. Para mi sorpresa era Sofía:
-Hola amiga.
-¿Dónde estas?
-En la playa.
-¿Y por so no contestas los whatsapp´s?
-No estaba con el móvil...¿Ha pasado algo?
- No, pero acabo de salir de trabajar y quería saber como te había ido.
-¿Qué hora es?
-Las dos de la mañana.
-Dame un segundo. *Me aparté el móvil para preguntarle a Marcos*
-Ey Marcos ¿qué hora es?
-Las 4 de la madrugada guapa.
-¿Y hasta cuando nos vamos a quedar aquí?
-Hasta que tú quieras.
-¿No tienes prisa?
-No la verdad. Pero si quieres nos vamos
-No por favor, aquí se está bien.
-¿Entonces te apetece que nos quedemos un rato más?
-Si, por favor.
-*Volviendo a la conversación con sofía*-
-Perdón amiga; es que cuando me has dicho la hora me ha asustado.
-No pasa nada pero, ¿quién es Marcos?
- ¿Te parece que te llame mañana de tarde o te escriba un whatsapp dentro de un rato y te cuento?
-Está bien. Esperaré tu whatsapp. Solo quería saber si estabas bien.
-Si estoy bien. Te quiero, besos para Rubén y no trabajes mucho.
-Eso es complicado. Yo se los doy de tu parte, cuídate, te quiero tontita.
-¿Qué hora es?
-Las dos de la mañana.
-Dame un segundo. *Me aparté el móvil para preguntarle a Marcos*
-Ey Marcos ¿qué hora es?
-Las 4 de la madrugada guapa.
-¿Y hasta cuando nos vamos a quedar aquí?
-Hasta que tú quieras.
-¿No tienes prisa?
-No la verdad. Pero si quieres nos vamos
-No por favor, aquí se está bien.
-¿Entonces te apetece que nos quedemos un rato más?
-Si, por favor.
-*Volviendo a la conversación con sofía*-
-Perdón amiga; es que cuando me has dicho la hora me ha asustado.
-No pasa nada pero, ¿quién es Marcos?
- ¿Te parece que te llame mañana de tarde o te escriba un whatsapp dentro de un rato y te cuento?
-Está bien. Esperaré tu whatsapp. Solo quería saber si estabas bien.
-Si estoy bien. Te quiero, besos para Rubén y no trabajes mucho.
-Eso es complicado. Yo se los doy de tu parte, cuídate, te quiero tontita.
Cuando terminé de hablar con Sofía, me volví a tumbar en el pecho de Marcos y seguí contemplado el horizonte, pero antes de guardar el móvil le pedí su numero para poder enviarle el vídeo donde salgo cantando la canción de "desaparecer".
Después puse música y de fondo sonaba 'Nana' de Merche.
No se en qué momento me quedé dormida, solo sé que había pasado una noche increíble y que la llamada de Sofía me había hecho sonreír éramos muy buenas amigas.
lunes, 2 de marzo de 2015
capítulo 3
Me empecé a preparar para la cena con Marcos. La verdad es que era la primera vez que salía con un chico que no conocía de nada y además a cenar, así que no sabía que ponerme -ya que no me había dicho a que restaurante me iba a llevar'. Por suerte, mirando el armario encontré el vestido negro corto, mi preferido.
Lo había comprado para una ocasión especial, el cumpleaños de Sofía; porque nos había invitado a cenar a Marta y a mí, además de sus amigas y Rubén, no sabía que ponerme. La razón por la que lo compré fue porque había adelgazado bastante ya que desde semana santa había empezado hacer mucho ejercicio y por mis dolores de cabeza comía poco. Con la tontería adelgacé más de 10 kilos en muy poco tiempo, por primera vez estaba conforme con mi cuerpo y no me daba igual que todo el mundo me dijiera que estaba más delgada, ya que con ese tema empezaron desde las vacaciones de navidad.
Volviendo al tema que nos ocupa.
Cogí unos zapatos preciosos que, en mi opinión son los que mejor van con este vestido.
¡Ya tenía lo que me iba a poner! Solo me faltaba saber qué hacer con mi pelo, la verdad siempre lo llevo suelto pero, no se porque, me apetecía causarle una mejor impresión a Marcos; mientras me duchaba decidí que me iba a dejar el pelo suelto y recogido con unas orquillas para que me cayera por el hombro dejando al descubierto el vestido.
Me estaba terminado de maquillar cuando sonó el teléfono de la habitación. Me pegó un susto de muerte, porque no esperaba ninguna llamada. La deje pasar pero seguían insistiendo, así que no me quedó más remedio que contestar.
-¿Diga?
-Señorita Martín siento la molestias.
-No importa, ¿qué pasa?
-Tiene una llamada de España
-¿Sabe quien es, Rodrigo?
-Sí, me ha dicho que se llama Marta, ¿quiere que le pase la llamada?
-Sí, por favor
-De acuerdo, cuelgue. Cuando vuelva a sonar el teléfono será su llamada.
-Perfecto, muchas gracias.
Me estaba poniendo muy nerviosa no paraba de caminar de un lado a otro y el teléfono no sonaba. Cuando al fin sonó creo que no le dí ni tiempo a que sonara más de una vez.
-Hola Marta
-Hola pequeña
-¿Como estás?
-Bien pero... la que tiene que preguntar soy yo
-Está bien
-Dime ¿como te encuentras Alejandra?
-Estoy bien, solo llevo un día aquí.
-Sabes que si quieres estás a tiempo de volver ¿no?
-No, no. De momento me quedo. Además, no me va tan mal para llevar tan solo un día.
- ¿Por qué?
-Esta mañana mientras corría me choqué con un chico y he quedado a cenar con él hoy.
-Si que estas aprovechandó el tiempo. *reía*
-Es una cena de disculpa porque él fue el que me llevo por delante y yo pagué mi enfado con él.
-¿De buena mañana y ya estabas cabreada?
-Si, si te soy sincera no dormí muy bien. Me desperté a las seis y llevaba muchas horas corriendo, porque cuando choqué con él ya eran casi las diez de la mañana
-¿Has comido algo?
-Si cuando llegué al hotel me compré un bollo
- ¿Y no has comido nada más en todo el día?
-Sí Marta, a la hora de comer tomé unos spaguettis a la boloñesa. No te preocupes ¿vale?
-Está bien, no te enfades. Es que sabes que no me gusta que corras tanto y comas tan poco.
-Lo sé, pero de verdad estoy bien, ¿Te parece bien que hablemos mañana? Es que me tengo que terminar de arreglar ya, porque quedé con Marcos a las ocho.
-Claro. Diviértete, cena en condiciones y sobre todo disfruta de la compañía de ese chico. Y... olvidate de los problemas ¿Sí? Otro día hablamos, te quiero Alejandra.
- Y yo Marta.
Faltaban 5 minutos para las 20:00. Estaba impaciente por ver a Marcos y necesitaba que llegará pronto, al menos antes de que cambiara de idea y saliera corriendo.
Estaba por mirar una cosa en el móvil cuando él apreció. Iba guapísimo con ese traje negro y sin corbata
Iba muy elegante y con un toque de informalidad que le sentaba genial.
-Hola Alejandra ¿cómo estas?
-Hola *sonreí* Bien y ¿tú?
-Bien, gracias *me devolvió la sonrisa* ¿nos vamos?
-Claro pero... ¿A dónde vamos?
-¡Sorpresa! ¿Te gustan las sorpresas?
-A veces depende del día...
-Interesante...
-Si tú lo dices...
Nos subimos en su coche. Era un Audi. Nunca he sido una experta en coches, eso se le da genial a mi hermana Cecilia, pero es mi marca favorita.
Nos subimos en el coches y con nosotros se subió el silencio, que no era incómodo Solo se escuchaba de fondo la canción de Taylor Swift "Blank Space". Sin darme cuenta la empecé a cantar, me la sabía de memoria de tanto escucharla.
No me di cuenta de cuando llegamos, pero el restaurante era precioso, pequeño y acogedor.
Poco a poco iba descubriendo que Marcos era muy caballeroso y eso me gustaba. Lo que no me llegaba a imaginar era que me iba a enamorar de él como lo hice.
La cena estuvo increíble pero me dejó sorprendida lo que me dijo:
- Alejandra... ¿Te puedo hacer una pregunta?
- Sí, claro
-¿ Te esta gustando la cena?
-Si , ¿por qué?
-No sé... Es que me da la impresión de que estás sonriendo, pero que en realidad no estás aquí
-Lo siento... Pero si me está encantado la cena y tu compañía. El problema es que suelo dejarme llevar mucho por mis pensamientos y da la sensación de que no estoy en lo que tengo que estar. Pero tranquilo, porque me lo estoy pasando muy bien.
-¿sabes una cosa?
-No *reí* Dime.
- Eres una chica muy misteriosa.
-¿ Por qué piensa eso?
- Por una sencilla razón *explicó* Tienes unos ojos preciosos pero están tristes. Intentas sonreír pero aunque tu sonrisa es bonita es demasiado fría.
-Gracias por los cumplidos. Supongo que quieres saber por qué soy tan misteriosa, ¿no?
-Si. Me encantaría saber en qué piensas porque por mas que te miro no logro descubrirlo.
- Está bien. Solo te voy a decir que si, soy muy misteriosa y has acertado en tus apreciaciones, pero vas a tener que esperar para saber el porqué.
-¿Y eso?
-No tengo ganas de hablar y ... la verdad, nunca sabrás a ciencia cierta lo que pienso, ya que no yo misma lo sé.
-Lo que yo te diga, Alejandra.
Eres una mujer muy misteriosa. *reímos*
-Venga, brindemos por ello.
-Es una gran idea. *sonreímos*
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